Según Yonhapnews, los ataques con drones ucranianos contra refinerías rusas han provocado una escasez generalizada de combustible en toda Rusia, con gasolineras que implementan restricciones de venta y largas colas el 2 de julio. Ciudadanos reportaron horas de espera sin conseguir combustible, con algunas estaciones limitando las compras a 10–30 litros, mientras los precios se dispararon drásticamente en las regiones afectadas.
Videos en redes sociales mostraron a residentes frustrados expresando enojo y desesperación por la escasez, con una mujer llorando tras esperar dos horas sin combustible y un hombre objetando el límite por compra. Algunos informes no confirmados afirmaban que circulaban combustibles alternativos de calidad inferior en medio de la escasez.