Según The Washington Post, el domingo, Estados Unidos planea una campaña militar de mayor escala contra Irán, con el Pentágono aumentando los despliegues de aeronaves en la región. El movimiento se produce después de semanas de ataques en escalada contra infraestructuras civiles y militares que han matado, al menos, a tres y posiblemente a cuatro miembros del servicio estadounidense desde que se reanudó el combate hace una semana. Trump afirmó que no le importa el anuncio de Irán de que dejará de cumplir con un memorándum bilateral alcanzado un mes antes.
Un funcionario de Estados Unidos familiarizado con conversaciones internas del gobierno advirtió que la expansión militar se enfrenta a múltiples limitaciones: un endurecimiento de las defensas antiaéreas y del suministro de munición de largo alcance, además de una capacidad limitada para reforzar rápidamente la región con tropas y aeronaves adicionales debido a las bajas en combate.