Mensaje de Gate News, 18 de abril — Estados Unidos está considerando mayores importaciones de uranio desde Namibia para alimentar plantas nucleares que podrían respaldar los centros de datos de IA, según el embajador estadounidense John Giordano. El gobierno de EE. UU. también podría respaldar una nueva producción minera a través de empresas estadounidenses y financiación gubernamental.
En 2024, EE. UU. importó 633 toneladas métricas de uranio desde Namibia, mientras que China importó 8.413 toneladas, según datos de World Integrated Trade Solution. Namibia se ubica como el tercer mayor productor mundial de uranio, después de Kazajistán y Canadá, según la World Nuclear Association.
Las empresas estatales de China dominan el sector del uranio de Namibia y operan las dos minas más grandes en funcionamiento del país. La mina Husab de Swakop Uranium está mayoritariamente en manos chinas, mientras que la mina Rössing está controlada en un 68,6% por China National Uranium Corporation Limited (CNUC), una entidad respaldada por el Estado chino.
La demanda de energía impulsada por la IA y el creciente interés por la energía nuclear han llevado los precios del uranio a máximos de dos años, reactivando proyectos mineros inactivos. La empresa nuclear francesa Orano está reconsiderando la mina Trekkopje, que está inactiva desde hace más de una década. Sin embargo, el clima árido de Namibia plantea limitaciones: las minas de uranio en la región de Erongo consumen aproximadamente 53 millones de metros cúbicos de agua al año, acercándose al suministro nacional de alrededor de 67 millones de metros cúbicos, lo que podría aumentar la dependencia de la desalinización.