Según informes, el puente Verus-Ethereum sufrió un hack de 11 millones de dólares el 18 de mayo, durante el cual los atacantes robaron 103,6 tBTC, 1.625 ETH y 147.000 USDC, convirtiendo y consolidando los activos en una sola billetera.
Los puentes entre cadenas han surgido como una gran vulnerabilidad de seguridad en el ecosistema cripto, con ataques repetidos dirigidos a su infraestructura de verificación. En abril, el hack de KelpDAO a través del protocolo LayerZero provocó una pérdida de 292 millones de dólares en tokens rsETH. Además, MAP Protocol detuvo su Butter Bridge el 21 de mayo después de descubrir una acuñación anormal de tokens MAPO mediante explotación de contratos. Expertos en seguridad advierten que las vulnerabilidades de los puentes están evolucionando de simples exploits de código a ataques contra los sistemas de confianza que sustentan el intercambio de mensajes entre cadenas y la validación de activos.