Dame serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar; dame valor para cambiar lo que puedo cambiar; y, por último, dame sabiduría para distinguir la diferencia entre ambos.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Dame serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar; dame valor para cambiar lo que puedo cambiar; y, por último, dame sabiduría para distinguir la diferencia entre ambos.