La vida es como un juego de ajedrez, cada movimiento sin arrepentimientos. A menudo reflexiono cuando no puedo dormir, reflexionando sobre el camino que he recorrido y las decisiones que he tomado. En ciertos momentos, siento que he cometido errores y que he tomado muchos caminos equivocados, pero todo eso se convierte en una experiencia valiosa para mí. Cualquier persona y situación me brinda experiencias, ya sea para obtener o aprender. Estoy muy agradecido por todo el desconcierto que la vida me ha traído, y siempre creo que en la vida no hay caminos en vano. Tal vez el crecimiento no sea la ansiedad del auto-duda, sino la calma de la auto-aceptación.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
La vida es como un juego de ajedrez, cada movimiento sin arrepentimientos. A menudo reflexiono cuando no puedo dormir, reflexionando sobre el camino que he recorrido y las decisiones que he tomado. En ciertos momentos, siento que he cometido errores y que he tomado muchos caminos equivocados, pero todo eso se convierte en una experiencia valiosa para mí. Cualquier persona y situación me brinda experiencias, ya sea para obtener o aprender. Estoy muy agradecido por todo el desconcierto que la vida me ha traído, y siempre creo que en la vida no hay caminos en vano. Tal vez el crecimiento no sea la ansiedad del auto-duda, sino la calma de la auto-aceptación.