A partir del 18 de diciembre de 2025, el mercado de criptomonedas sigue en una fase de retroceso en lugar de mostrar signos de un fondo confirmado. Bitcoin y Ethereum todavía están bajo presión, pero ambos continúan respetando niveles estructurales clave. Bitcoin se encuentra alrededor de la zona de $86,000–$87,000, reflejando un sentimiento cauteloso, liquidez escasa y un mercado que espera una confirmación clara. El rechazo en niveles más altos sugiere consolidación y digestión, no ventas impulsadas por el pánico. Desde una perspectiva técnica, Bitcoin está en rango entre $85K y $88K, una zona que se ha convertido en el principal campo de batalla entre vendedores a corto plazo y compradores a largo plazo. La zona de $85K–$86K sigue actuando como una fuerte región de demanda, con defensas repetidas que apuntan a acumulación en lugar de distribución. Un cierre diario por debajo de $85K aumentaría el riesgo de una corrección más profunda, mientras que una recuperación sostenida por encima de $88.5K–$90K podría cambiar el impulso a favor de los toros. El volumen sigue siendo relativamente silencioso, lo que indica duda en lugar de agotamiento, un escenario que a menudo precede a un movimiento direccional brusco una vez que aparece la confirmación. Los indicadores de momentum respaldan esta narrativa de consolidación. El RSI diario de Bitcoin se mantiene en el rango de 42–48, indicando un entorno neutral a ligeramente bajista sin condiciones de sobreventa. Esto deja espacio para una mayor caída, pero también muestra la ausencia de pánico. Si el RSI se mantiene por encima de 40 y se vuelve más alto, señalaría una estabilización. Mientras tanto, el MACD se está aplanando cerca de la línea cero con barras de histograma en disminución, lo que sugiere que el impulso bajista se está debilitando en lugar de acelerando. Un cruce alcista requeriría un volumen de compra renovado, pero por ahora, el MACD confirma compresión en lugar de reversión. Ethereum continúa mostrando una resistencia relativa en comparación con Bitcoin, cotizando alrededor de la zona de $2,800–$2,900. Esta área sigue siendo una base estructural crítica para ETH, y mantenerla por encima mantiene intacta la tendencia a medio plazo. Una ruptura por debajo podría abrir camino hacia $2,700, mientras que una recuperación fuerte del área de resistencia de $3,200–$3,300, apoyada por volumen, señalaría un impulso alcista renovado. Desde una perspectiva de mercado más amplia, esta caída se alinea con la incertidumbre macro en curso y un tono de aversión al riesgo en los mercados globales. La actividad institucional se ha enfriado, los flujos de ETF siguen siendo mixtos y el apalancamiento se ha reducido, signos típicos de un mercado que se está reajustando en lugar de colapsar. Históricamente, estas fases son donde el capital estratégico construye posiciones en silencio, no donde las tendencias terminan de manera definitiva. En resumen, el mercado ha bajado, pero estructuralmente todavía parece un retroceso controlado dentro de un ciclo más amplio, no una ruptura confirmada ni un fondo final. Con el RSI y el MACD apuntando ambos a una compresión del impulso, el próximo movimiento podría ser brusco una vez que se confirme la dirección. Hasta que los niveles clave de resistencia se recuperen con volumen, la paciencia, la estructura y una gestión disciplinada del riesgo siguen siendo esenciales. #BTC #ETH
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#¿ElMercadoHaBajado?
A partir del 18 de diciembre de 2025, el mercado de criptomonedas sigue en una fase de retroceso en lugar de mostrar signos de un fondo confirmado. Bitcoin y Ethereum todavía están bajo presión, pero ambos continúan respetando niveles estructurales clave. Bitcoin se encuentra alrededor de la zona de $86,000–$87,000, reflejando un sentimiento cauteloso, liquidez escasa y un mercado que espera una confirmación clara. El rechazo en niveles más altos sugiere consolidación y digestión, no ventas impulsadas por el pánico.
Desde una perspectiva técnica, Bitcoin está en rango entre $85K y $88K, una zona que se ha convertido en el principal campo de batalla entre vendedores a corto plazo y compradores a largo plazo. La zona de $85K–$86K sigue actuando como una fuerte región de demanda, con defensas repetidas que apuntan a acumulación en lugar de distribución. Un cierre diario por debajo de $85K aumentaría el riesgo de una corrección más profunda, mientras que una recuperación sostenida por encima de $88.5K–$90K podría cambiar el impulso a favor de los toros. El volumen sigue siendo relativamente silencioso, lo que indica duda en lugar de agotamiento, un escenario que a menudo precede a un movimiento direccional brusco una vez que aparece la confirmación.
Los indicadores de momentum respaldan esta narrativa de consolidación. El RSI diario de Bitcoin se mantiene en el rango de 42–48, indicando un entorno neutral a ligeramente bajista sin condiciones de sobreventa. Esto deja espacio para una mayor caída, pero también muestra la ausencia de pánico. Si el RSI se mantiene por encima de 40 y se vuelve más alto, señalaría una estabilización. Mientras tanto, el MACD se está aplanando cerca de la línea cero con barras de histograma en disminución, lo que sugiere que el impulso bajista se está debilitando en lugar de acelerando. Un cruce alcista requeriría un volumen de compra renovado, pero por ahora, el MACD confirma compresión en lugar de reversión.
Ethereum continúa mostrando una resistencia relativa en comparación con Bitcoin, cotizando alrededor de la zona de $2,800–$2,900. Esta área sigue siendo una base estructural crítica para ETH, y mantenerla por encima mantiene intacta la tendencia a medio plazo. Una ruptura por debajo podría abrir camino hacia $2,700, mientras que una recuperación fuerte del área de resistencia de $3,200–$3,300, apoyada por volumen, señalaría un impulso alcista renovado.
Desde una perspectiva de mercado más amplia, esta caída se alinea con la incertidumbre macro en curso y un tono de aversión al riesgo en los mercados globales. La actividad institucional se ha enfriado, los flujos de ETF siguen siendo mixtos y el apalancamiento se ha reducido, signos típicos de un mercado que se está reajustando en lugar de colapsar. Históricamente, estas fases son donde el capital estratégico construye posiciones en silencio, no donde las tendencias terminan de manera definitiva.
En resumen, el mercado ha bajado, pero estructuralmente todavía parece un retroceso controlado dentro de un ciclo más amplio, no una ruptura confirmada ni un fondo final. Con el RSI y el MACD apuntando ambos a una compresión del impulso, el próximo movimiento podría ser brusco una vez que se confirme la dirección. Hasta que los niveles clave de resistencia se recuperen con volumen, la paciencia, la estructura y una gestión disciplinada del riesgo siguen siendo esenciales.
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