La Vía Láctea no es un cielo estrellado brillante, sino la piel de un ser vivo que ha estado dormido durante billones de años. Las estrellas y los planetas son solo pequeños ecosistemas en su superficie, y nuestro hogar, la Tierra, no es más que una hemorroide en él. Creemos que somos civilizados, pero en realidad somos una verruga en el ano. Cuando llueve, es como si él se hiciera pipí, y en días nublados, solo es un gigante que se tira un pedo. Y debajo de las bacterias, todavía hay bacterias, en capas, infinitas e inagotables. Los humanos, con toda su sabiduría, fabrican cohetes intentando escapar de este cielo estrellado, pero nunca pueden alejarse demasiado de la zona del ano, y mucho menos salir de esta célula para demostrar el todo. No es que no podamos volar lo suficientemente alto, sino que la escala misma ya nos ha puesto límites. Todo esto quizás no sea la verdad, pero nos recuerda que, ante el universo, la arrogancia humana no es diferente de las bacterias.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
0/400
Sin comentarios
  • Anclado

Opera con criptomonedas en cualquier momento y lugar
qrCode
Escanea para descargar la aplicación de Gate
Comunidad
Español
  • 简体中文
  • English
  • Tiếng Việt
  • 繁體中文
  • Español
  • Русский
  • Français (Afrique)
  • Português (Portugal)
  • Bahasa Indonesia
  • 日本語
  • بالعربية
  • Українська
  • Português (Brasil)