Después de 2025, que registró saltos sin precedentes en los precios del oro, las miradas se dirigen a lo que traerá el próximo año en oportunidades e inversiones. A mediados de octubre de este año, el metal precioso superó la barrera de 4300 dólares por onza, niveles que las mercados no habían visto antes. Pero, ¿continuará esta tendencia alcista o esperan nuevas correcciones a los inversores?
Pronósticos de grandes instituciones financieras para 2026
Los analistas oficiales coinciden en una visión relativamente optimista. El HSBC espera que el oro suba hasta 5000 dólares por onza en la primera mitad de 2026, con un promedio previsto de 4600 dólares durante el año. Por su parte, Bank of America también elevó sus expectativas a 5000 dólares como pico potencial, con un promedio anual de 4400 dólares.
Goldman Sachs ajustó su pronóstico a 4900 dólares por onza, citando fuertes flujos hacia fondos cotizados en bolsa de oro (ETFs) y la continuidad de la demanda por parte de los bancos centrales. Mientras tanto, J.P. Morgan prevé que el oro alcance aproximadamente 5055 dólares para mediados de 2026.
Con base en estas estimaciones, la mayoría de los analistas se inclinan hacia un rango entre 4800 y 5000 dólares como niveles de resistencia potencial, con un promedio anual entre 4200 y 4800 dólares.
Factores que impulsan el aumento continuo
Demanda global en constante crecimiento
La demanda total de oro en el segundo trimestre de 2025 alcanzó las 1249 toneladas, un aumento del 3% respecto al año anterior, mientras que su valor subió a 132 mil millones de dólares, un incremento del 45%. Aunque estas cifras parecen positivas, lo que realmente llama la atención es que los fondos cotizados en bolsa de oro (ETFs) lograron flujos masivos que elevaron sus activos gestionados a 472 mil millones de dólares, manteniendo a los inversores con 3838 toneladas, una cifra cercana al máximo histórico de 3929 toneladas.
Las compras de oro por parte de los bancos centrales no se detienen
Los bancos centrales mundiales continuaron comprando oro a un ritmo fuerte, añadiendo 244 toneladas en el primer trimestre de 2025, un aumento del 24% respecto a la media de los últimos cinco años. También llamó la atención que el 44% de los bancos centrales en todo el mundo gestionan ahora reservas de oro, frente al 37% en 2024. China, India y Turquía lideran la lista de compradores, y se espera que esta tendencia continúe hasta finales de 2026.
La oferta no acompaña la demanda en aumento
Aquí radica la verdadera solución. La producción minera alcanzó las 856 toneladas en el primer trimestre de 2025, un ligero aumento del 1% interanual. Lo más importante es que las tasas de reciclaje de oro disminuyeron un 1%, profundizando la brecha entre demanda y oferta. Debido al aumento en los costos de extracción, que alcanzaron los 1470 dólares por onza a mediados de 2025 (máximo en una década), el incremento en la producción será lento y costoso.
Contextos económicos y monetarios
Disminución de las tasas de interés
La Reserva Federal de EE. UU. redujo la tasa de interés en 25 puntos básicos en octubre de 2025 a un rango del 3.75-4.00%, con indicios de posibles recortes adicionales. Las expectativas apuntan a que la Fed podría llegar a una tasa del 3.4% para finales de 2026 en un escenario moderado. Esta tendencia refuerza la atracción del oro como activo de cobertura, especialmente ante la caída de los rendimientos reales de los bonos.
Debilidad del dólar estadounidense
El índice del dólar cayó aproximadamente un 7.64% desde su pico a principios de 2025 hasta noviembre. Paralelamente, los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años bajaron del 4.6% al 4.07% aproximadamente. Esta combinación hace que el oro sea una opción más atractiva para los inversores extranjeros y respalda las expectativas alcistas.
Deuda global y riesgos financieros
La deuda pública mundial superó el 100% del PIB, lo que generó preocupaciones sobre la sostenibilidad de las políticas fiscales. Datos de Bloomberg Economics muestran que alrededor del 42% de los fondos de cobertura más grandes fortalecieron sus posiciones en oro durante el tercer trimestre de 2025 como refugio seguro.
Tensiones geopolíticas
Informes indican que la incertidumbre geopolítica en 2025 elevó la demanda en un 7% interanual. Cuando aumentaron las tensiones en el estrecho de Taiwán y las preocupaciones energéticas globales, el precio spot subió a más de 3400 dólares por onza en julio, y continuó en ascenso.
Perspectiva técnica: ¿hacia dónde va el precio a corto plazo?
El oro cerró el viernes 21 de noviembre de 2025 en 4065 dólares por onza, tras tocar un máximo de 4381 dólares el 20 de octubre. El precio mantiene un soporte fuerte en el nivel de 4000 dólares, que representa una línea de tendencia clave.
Si el precio rompe este nivel con un cierre diario claro, podría apuntar a 3800 dólares (nivel 50% de retroceso de Fibonacci) antes de cualquier intento de recuperación. Por otro lado, 4200 dólares es la primera resistencia fuerte, y su ruptura abriría camino hacia 4400 y 4680 dólares.
El índice de fuerza relativa (RSI) se mantiene en 50, reflejando una condición de equilibrio entre compra y venta, mientras que el MACD indica que la tendencia general sigue siendo alcista. El análisis sugiere que el rango de negociación cercano será entre 4000 y 4220 dólares en el corto plazo.
Escenarios para 2026: ¿subida o corrección?
Escenario alcista (probable)
Si las rentabilidades reales continúan bajando y el dólar se mantiene débil, el oro podría registrar máximos históricos que superen los 5000 dólares, según las previsiones de las principales instituciones. La compra continua de bancos centrales y la demanda de nuevos inversores podrían apoyar este escenario.
Escenario de corrección potencial
HSBC advierte sobre una posible corrección hacia 4200 dólares por onza en la segunda mitad de 2026 si los inversores optan por tomar ganancias. Sin embargo, la entidad descarta una caída por debajo de 3800 dólares a menos que ocurra un gran shock económico. Goldman Sachs alerta que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría poner a mercado a prueba su “credibilidad de precios”.
Escenario conservador
Si la inflación disminuye y la confianza en los mercados financieros se restablece, el oro podría entrar en una fase de estabilización prolongada, lo que impediría alcanzar los niveles objetivo de 5000 dólares por onza.
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El camino del oro hacia nuevos máximos históricos... ¿Qué nos espera en 2026?
Después de 2025, que registró saltos sin precedentes en los precios del oro, las miradas se dirigen a lo que traerá el próximo año en oportunidades e inversiones. A mediados de octubre de este año, el metal precioso superó la barrera de 4300 dólares por onza, niveles que las mercados no habían visto antes. Pero, ¿continuará esta tendencia alcista o esperan nuevas correcciones a los inversores?
Pronósticos de grandes instituciones financieras para 2026
Los analistas oficiales coinciden en una visión relativamente optimista. El HSBC espera que el oro suba hasta 5000 dólares por onza en la primera mitad de 2026, con un promedio previsto de 4600 dólares durante el año. Por su parte, Bank of America también elevó sus expectativas a 5000 dólares como pico potencial, con un promedio anual de 4400 dólares.
Goldman Sachs ajustó su pronóstico a 4900 dólares por onza, citando fuertes flujos hacia fondos cotizados en bolsa de oro (ETFs) y la continuidad de la demanda por parte de los bancos centrales. Mientras tanto, J.P. Morgan prevé que el oro alcance aproximadamente 5055 dólares para mediados de 2026.
Con base en estas estimaciones, la mayoría de los analistas se inclinan hacia un rango entre 4800 y 5000 dólares como niveles de resistencia potencial, con un promedio anual entre 4200 y 4800 dólares.
Factores que impulsan el aumento continuo
Demanda global en constante crecimiento
La demanda total de oro en el segundo trimestre de 2025 alcanzó las 1249 toneladas, un aumento del 3% respecto al año anterior, mientras que su valor subió a 132 mil millones de dólares, un incremento del 45%. Aunque estas cifras parecen positivas, lo que realmente llama la atención es que los fondos cotizados en bolsa de oro (ETFs) lograron flujos masivos que elevaron sus activos gestionados a 472 mil millones de dólares, manteniendo a los inversores con 3838 toneladas, una cifra cercana al máximo histórico de 3929 toneladas.
Las compras de oro por parte de los bancos centrales no se detienen
Los bancos centrales mundiales continuaron comprando oro a un ritmo fuerte, añadiendo 244 toneladas en el primer trimestre de 2025, un aumento del 24% respecto a la media de los últimos cinco años. También llamó la atención que el 44% de los bancos centrales en todo el mundo gestionan ahora reservas de oro, frente al 37% en 2024. China, India y Turquía lideran la lista de compradores, y se espera que esta tendencia continúe hasta finales de 2026.
La oferta no acompaña la demanda en aumento
Aquí radica la verdadera solución. La producción minera alcanzó las 856 toneladas en el primer trimestre de 2025, un ligero aumento del 1% interanual. Lo más importante es que las tasas de reciclaje de oro disminuyeron un 1%, profundizando la brecha entre demanda y oferta. Debido al aumento en los costos de extracción, que alcanzaron los 1470 dólares por onza a mediados de 2025 (máximo en una década), el incremento en la producción será lento y costoso.
Contextos económicos y monetarios
Disminución de las tasas de interés
La Reserva Federal de EE. UU. redujo la tasa de interés en 25 puntos básicos en octubre de 2025 a un rango del 3.75-4.00%, con indicios de posibles recortes adicionales. Las expectativas apuntan a que la Fed podría llegar a una tasa del 3.4% para finales de 2026 en un escenario moderado. Esta tendencia refuerza la atracción del oro como activo de cobertura, especialmente ante la caída de los rendimientos reales de los bonos.
Debilidad del dólar estadounidense
El índice del dólar cayó aproximadamente un 7.64% desde su pico a principios de 2025 hasta noviembre. Paralelamente, los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años bajaron del 4.6% al 4.07% aproximadamente. Esta combinación hace que el oro sea una opción más atractiva para los inversores extranjeros y respalda las expectativas alcistas.
Deuda global y riesgos financieros
La deuda pública mundial superó el 100% del PIB, lo que generó preocupaciones sobre la sostenibilidad de las políticas fiscales. Datos de Bloomberg Economics muestran que alrededor del 42% de los fondos de cobertura más grandes fortalecieron sus posiciones en oro durante el tercer trimestre de 2025 como refugio seguro.
Tensiones geopolíticas
Informes indican que la incertidumbre geopolítica en 2025 elevó la demanda en un 7% interanual. Cuando aumentaron las tensiones en el estrecho de Taiwán y las preocupaciones energéticas globales, el precio spot subió a más de 3400 dólares por onza en julio, y continuó en ascenso.
Perspectiva técnica: ¿hacia dónde va el precio a corto plazo?
El oro cerró el viernes 21 de noviembre de 2025 en 4065 dólares por onza, tras tocar un máximo de 4381 dólares el 20 de octubre. El precio mantiene un soporte fuerte en el nivel de 4000 dólares, que representa una línea de tendencia clave.
Si el precio rompe este nivel con un cierre diario claro, podría apuntar a 3800 dólares (nivel 50% de retroceso de Fibonacci) antes de cualquier intento de recuperación. Por otro lado, 4200 dólares es la primera resistencia fuerte, y su ruptura abriría camino hacia 4400 y 4680 dólares.
El índice de fuerza relativa (RSI) se mantiene en 50, reflejando una condición de equilibrio entre compra y venta, mientras que el MACD indica que la tendencia general sigue siendo alcista. El análisis sugiere que el rango de negociación cercano será entre 4000 y 4220 dólares en el corto plazo.
Escenarios para 2026: ¿subida o corrección?
Escenario alcista (probable)
Si las rentabilidades reales continúan bajando y el dólar se mantiene débil, el oro podría registrar máximos históricos que superen los 5000 dólares, según las previsiones de las principales instituciones. La compra continua de bancos centrales y la demanda de nuevos inversores podrían apoyar este escenario.
Escenario de corrección potencial
HSBC advierte sobre una posible corrección hacia 4200 dólares por onza en la segunda mitad de 2026 si los inversores optan por tomar ganancias. Sin embargo, la entidad descarta una caída por debajo de 3800 dólares a menos que ocurra un gran shock económico. Goldman Sachs alerta que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría poner a mercado a prueba su “credibilidad de precios”.
Escenario conservador
Si la inflación disminuye y la confianza en los mercados financieros se restablece, el oro podría entrar en una fase de estabilización prolongada, lo que impediría alcanzar los niveles objetivo de 5000 dólares por onza.