El dólar continúa su fortaleza, la divergencia en las políticas de los bancos centrales de varios países se intensifica — Resumen semanal del mercado de divisas
No hay una clara diferenciación entre las monedas no estadounidenses, el índice del dólar alcanza un nuevo máximo
La semana del (12/15-12/19), el índice del dólar subió un 0.33%, continuando con su tendencia fuerte. Al mismo tiempo, el rendimiento de las monedas no estadounidenses mostró diferencias evidentes. En Europa, el euro enfrentó presión y cayó un 0.23% semanalmente; en la región de Asia-Pacífico, el yen se devaluó en mayor medida, con una caída del 1.28% en la semana; además, el dólar australiano cayó un 0.65%, mientras que la libra esterlina se mantuvo con una ligera subida, con un aumento del 0.03% en la semana.
El euro enfrenta un dilema, la dirección de la política de la Reserva Federal aún es incierta
El euro/dólar mostró una tendencia de “apertura alta y caída” la semana pasada, cerrando con una caída del 0.23%. El Banco Central Europeo mantuvo su política de tasas sin cambios como se esperaba, pero las declaraciones de la presidenta Lagarde fueron relativamente cautelosas, sin satisfacer las expectativas del mercado de señales hawkish previas.
Los datos económicos de EE. UU. presentaron una situación de “temperaturas opuestas”. Los datos de empleo no agrícola de noviembre estuvieron por debajo de las expectativas, y la tasa de crecimiento del IPC interanual en ese período fue menor a la prevista por el mercado. Bancos de inversión como Morgan Stanley y Barclays señalaron que estos datos podrían estar afectados por ajustes estacionales y fluctuaciones estadísticas, dificultando reflejar con precisión la tendencia económica.
Basándose en la valoración actual del mercado, aún existe la posibilidad de que la Reserva Federal reduzca las tasas en 2 ocasiones en 2026, con una probabilidad del 66.5% de una reducción en abril. Sin embargo, si esta perspectiva se materializa, dependerá de la evolución futura del IPC y los datos de empleo.
El DANSKE Bank opina que, en un escenario en el que la Reserva Federal inicie un ciclo de recortes y el Banco Central Europeo mantenga las tasas, la diferencia de tasas reales ajustadas por inflación entre EE. UU. y Europa podría reducirse, beneficiando la apreciación del euro. Además, la recuperación de activos en Europa, la mayor demanda de cobertura contra riesgos del dólar y las preocupaciones sobre las políticas estadounidenses podrían impulsar al euro al alza.
Indicadores clave de esta semana: la revisión del PIB del tercer trimestre en EE. UU. y los movimientos geopolíticos. Si el PIB supera las expectativas, fortalecerá aún más al dólar y presionará al euro/dólar; en caso contrario, será favorable para el euro. Técnicamente, el euro/dólar sigue operando por encima de su media móvil principal, con resistencia en el nivel previo alto de 1.18 y soporte en la zona de 1.165, cerca de la media móvil de 100 días.
La devaluación del yen se acelera, aumenta el riesgo de intervención gubernamental
El dólar/yen subió un 1.28% la semana pasada, atribuible directamente a la política contradictoria del Banco de Japón, que adoptó una postura “dovish” en el aumento de tasas. El Banco de Japón subió la tasa en 25 puntos básicos como se esperaba, pero el tono de las declaraciones del gobernador Ueda fue moderado, sorprendiendo al mercado. Más importante aún, el nuevo gobierno japonés aprobó un paquete de estímulo fiscal de hasta 18.3 billones de yenes, lo que en realidad contrarrestó el efecto contractivo del aumento de tasas.
El mercado espera que el Banco de Japón reduzca las tasas solo una vez en 2026, y el Sumitomo Mitsui Banking Corporation predice que la próxima ventana de aumento de tasas será en octubre de 2026. Debido a que la subida de tasas está bastante lejos en el tiempo, esta institución estima que el yen podría devaluarse aún más hasta un nivel de 162 en el primer trimestre de 2026.
No obstante, JPMorgan advierte que si el dólar/yen supera la barrera de 160 en el corto plazo, se considerará una volatilidad significativa del tipo de cambio, y la probabilidad de intervención oficial por parte del gobierno japonés aumentará considerablemente. En contraste, Nomura Securities mantiene una postura relativamente optimista, considerando que en un entorno de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, el dólar seguirá debilitándose a largo plazo y que el yen podría apreciarse gradualmente, con una proyección de que en el primer trimestre de 2026 el yen alcance los 155.
Puntos clave de esta semana: las señales de política del gobernador Ueda y las posibles intervenciones orales del gobierno japonés. Si las declaraciones oficiales se vuelven más duras o si la intervención se intensifica, el dólar/yen podría retroceder. Desde el punto de vista técnico, este par ha superado la media móvil de 21 días, y el indicador MACD muestra señales de compra. Si logra superar con eficacia la resistencia en 158, podría abrirse un espacio para un mayor alza; por el contrario, si encuentra resistencia por debajo de 158, el riesgo de corrección aumentará, con soporte en 154.
El AUD se mantiene presionado, y la volatilidad del tipo de cambio con el RMB requiere seguimiento cercano
El dólar australiano cayó un 0.65% la semana pasada, mostrando un rendimiento peor que otras monedas del G10. La cotización del AUD frente al RMB también experimentó ajustes, lo que afecta el comercio bilateral y las inversiones transfronterizas entre China y Australia. Los inversores deben seguir de cerca los cambios técnicos y macroeconómicos del AUD, especialmente los datos económicos de China y la evolución de los precios de las materias primas.
En general, esta semana el mercado de divisas buscará un equilibrio entre las expectativas de política de la Reserva Federal, los cambios geopolíticos y los discursos de los bancos centrales. Los inversores deben estar atentos a la información oficial y a las rupturas en niveles clave técnicos.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
El dólar continúa su fortaleza, la divergencia en las políticas de los bancos centrales de varios países se intensifica — Resumen semanal del mercado de divisas
No hay una clara diferenciación entre las monedas no estadounidenses, el índice del dólar alcanza un nuevo máximo
La semana del (12/15-12/19), el índice del dólar subió un 0.33%, continuando con su tendencia fuerte. Al mismo tiempo, el rendimiento de las monedas no estadounidenses mostró diferencias evidentes. En Europa, el euro enfrentó presión y cayó un 0.23% semanalmente; en la región de Asia-Pacífico, el yen se devaluó en mayor medida, con una caída del 1.28% en la semana; además, el dólar australiano cayó un 0.65%, mientras que la libra esterlina se mantuvo con una ligera subida, con un aumento del 0.03% en la semana.
El euro enfrenta un dilema, la dirección de la política de la Reserva Federal aún es incierta
El euro/dólar mostró una tendencia de “apertura alta y caída” la semana pasada, cerrando con una caída del 0.23%. El Banco Central Europeo mantuvo su política de tasas sin cambios como se esperaba, pero las declaraciones de la presidenta Lagarde fueron relativamente cautelosas, sin satisfacer las expectativas del mercado de señales hawkish previas.
Los datos económicos de EE. UU. presentaron una situación de “temperaturas opuestas”. Los datos de empleo no agrícola de noviembre estuvieron por debajo de las expectativas, y la tasa de crecimiento del IPC interanual en ese período fue menor a la prevista por el mercado. Bancos de inversión como Morgan Stanley y Barclays señalaron que estos datos podrían estar afectados por ajustes estacionales y fluctuaciones estadísticas, dificultando reflejar con precisión la tendencia económica.
Basándose en la valoración actual del mercado, aún existe la posibilidad de que la Reserva Federal reduzca las tasas en 2 ocasiones en 2026, con una probabilidad del 66.5% de una reducción en abril. Sin embargo, si esta perspectiva se materializa, dependerá de la evolución futura del IPC y los datos de empleo.
El DANSKE Bank opina que, en un escenario en el que la Reserva Federal inicie un ciclo de recortes y el Banco Central Europeo mantenga las tasas, la diferencia de tasas reales ajustadas por inflación entre EE. UU. y Europa podría reducirse, beneficiando la apreciación del euro. Además, la recuperación de activos en Europa, la mayor demanda de cobertura contra riesgos del dólar y las preocupaciones sobre las políticas estadounidenses podrían impulsar al euro al alza.
Indicadores clave de esta semana: la revisión del PIB del tercer trimestre en EE. UU. y los movimientos geopolíticos. Si el PIB supera las expectativas, fortalecerá aún más al dólar y presionará al euro/dólar; en caso contrario, será favorable para el euro. Técnicamente, el euro/dólar sigue operando por encima de su media móvil principal, con resistencia en el nivel previo alto de 1.18 y soporte en la zona de 1.165, cerca de la media móvil de 100 días.
La devaluación del yen se acelera, aumenta el riesgo de intervención gubernamental
El dólar/yen subió un 1.28% la semana pasada, atribuible directamente a la política contradictoria del Banco de Japón, que adoptó una postura “dovish” en el aumento de tasas. El Banco de Japón subió la tasa en 25 puntos básicos como se esperaba, pero el tono de las declaraciones del gobernador Ueda fue moderado, sorprendiendo al mercado. Más importante aún, el nuevo gobierno japonés aprobó un paquete de estímulo fiscal de hasta 18.3 billones de yenes, lo que en realidad contrarrestó el efecto contractivo del aumento de tasas.
El mercado espera que el Banco de Japón reduzca las tasas solo una vez en 2026, y el Sumitomo Mitsui Banking Corporation predice que la próxima ventana de aumento de tasas será en octubre de 2026. Debido a que la subida de tasas está bastante lejos en el tiempo, esta institución estima que el yen podría devaluarse aún más hasta un nivel de 162 en el primer trimestre de 2026.
No obstante, JPMorgan advierte que si el dólar/yen supera la barrera de 160 en el corto plazo, se considerará una volatilidad significativa del tipo de cambio, y la probabilidad de intervención oficial por parte del gobierno japonés aumentará considerablemente. En contraste, Nomura Securities mantiene una postura relativamente optimista, considerando que en un entorno de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, el dólar seguirá debilitándose a largo plazo y que el yen podría apreciarse gradualmente, con una proyección de que en el primer trimestre de 2026 el yen alcance los 155.
Puntos clave de esta semana: las señales de política del gobernador Ueda y las posibles intervenciones orales del gobierno japonés. Si las declaraciones oficiales se vuelven más duras o si la intervención se intensifica, el dólar/yen podría retroceder. Desde el punto de vista técnico, este par ha superado la media móvil de 21 días, y el indicador MACD muestra señales de compra. Si logra superar con eficacia la resistencia en 158, podría abrirse un espacio para un mayor alza; por el contrario, si encuentra resistencia por debajo de 158, el riesgo de corrección aumentará, con soporte en 154.
El AUD se mantiene presionado, y la volatilidad del tipo de cambio con el RMB requiere seguimiento cercano
El dólar australiano cayó un 0.65% la semana pasada, mostrando un rendimiento peor que otras monedas del G10. La cotización del AUD frente al RMB también experimentó ajustes, lo que afecta el comercio bilateral y las inversiones transfronterizas entre China y Australia. Los inversores deben seguir de cerca los cambios técnicos y macroeconómicos del AUD, especialmente los datos económicos de China y la evolución de los precios de las materias primas.
En general, esta semana el mercado de divisas buscará un equilibrio entre las expectativas de política de la Reserva Federal, los cambios geopolíticos y los discursos de los bancos centrales. Los inversores deben estar atentos a la información oficial y a las rupturas en niveles clave técnicos.