Análisis de la tendencia a la depreciación del dólar neozelandés: gráfico de la evolución del tipo de cambio del dólar neozelandés y enseñanzas de inversión en 10 años
Nueva Zelanda dólar (código de moneda: NZD, también conocido como “dólar neozelandés” o “NZ$”) es una de las monedas con mayor volumen de negociación a nivel mundial, con el par NZD/USD ocupando el noveno lugar en volumen de transacciones globales. En 1985, Nueva Zelanda implementó oficialmente un sistema de tipo de cambio flotante, dejando de publicar la tasa oficial por parte del Banco de Reserva de Nueva Zelanda, lo que marcó el fin de la vinculación del dólar neozelandés con una cesta de monedas ponderadas por comercio.
Gráfico de tendencia del tipo de cambio del dólar neozelandés en 10 años: desde un pico de 0.88 hasta 0.5 dólares
Según datos históricos, el tipo de cambio NZD/USD desde su máximo histórico de 0.88 en 2014 ha caído actualmente por encima de 0.5 dólares, con una depreciación aproximada del 32%. Este descenso no es casual, sino resultado de múltiples factores que actúan en conjunto.
El gráfico de los últimos diez años muestra una trayectoria claramente depreciatoria. Cada vez que los activos de riesgo globales enfrentan presión, el dólar neozelandés, como moneda de materias primas, suele ser la primera en sufrir. Tras la pandemia, la caída del dólar neozelandés frente al dólar estadounidense superó el 10%, convirtiéndose junto con el dólar australiano en un “termómetro” de recesión económica.
¿Por qué continúa depreciándose el dólar neozelandés? Cuatro causas profundas
1. Fluctuaciones en los precios de productos agrícolas y lácteos
La estructura de exportación de Nueva Zelanda está altamente concentrada. Más de dos tercios de sus ingresos por exportaciones provienen de productos agrícolas, lácteos y lana, entre otros productos primarios. Como economía orientada a la exportación, Nueva Zelanda depende en gran medida de los precios de estos productos. Cualquier fluctuación en los precios internacionales de productos agrícolas y lácteos se refleja directamente en el tipo de cambio del dólar neozelandés.
2. Caída significativa en los ingresos del turismo
El turismo fue uno de los principales pilares de la economía neozelandesa. Tras el estallido de la pandemia global, la reducción drástica de turistas internacionales afectó directamente los ingresos en divisas del país. La recuperación del sector turístico ha sido lenta, ejerciendo presión continua sobre el dólar neozelandés.
3. Impacto del aumento de tasas de la Reserva Federal de EE. UU.
El dólar, como moneda de reserva global, domina en los tipos de cambio. Tras elevar las tasas de interés, el dólar se fortaleció, mientras que la política de tasas de la Reserva de Nueva Zelanda se mantuvo relativamente laxa, ampliando la brecha de tasas entre ambos países. Esta diferencia de tasas hace que los inversores prefieran activos en dólares, ejerciendo presión a la baja sobre el par NZD/USD.
4. Efectos de contagio de eventos globales imprevistos
Nueva Zelanda, altamente dependiente del comercio exterior, sufre en su economía ante cualquier crisis global. Desde la pandemia hasta riesgos geopolíticos, cada evento mundial puede desencadenar una nueva ronda de depreciación del dólar neozelandés.
Entendiendo la “moneda de materias primas”: el código de la subida y bajada del dólar neozelandés
El dólar australiano, el dólar canadiense y el dólar neozelandés son denominados colectivamente como “monedas de materias primas”. La esencia de este concepto es que, además del respaldo crediticio del gobierno, estas monedas tienen un valor intrínseco respaldado por bienes tangibles. Históricamente, el oro y la plata fueron monedas de mercancía clásicas; en la actualidad, las monedas de materias primas están vinculadas a los precios de los commodities.
Australia y Nueva Zelanda son importantes exportadores mundiales de carbón, mineral de hierro, cobre, aluminio y lana. Esta estructura económica determina que el dólar neozelandés tenga una correlación positiva muy fuerte con los precios de los commodities: cuando la demanda global de materias primas aumenta, el NZD tiende a subir; cuando los precios de los productos básicos se presionan a la baja, el dólar neozelandés también se debilita.
Predicción de tendencia futura: riesgo de mercado bajista a tener en cuenta
Según datos de informes de principales bancos de inversión, las perspectivas del tipo de cambio NZD/USD no son optimistas:
En seis meses: se espera que alcance 0.594
En un año: se estima en 0.5934
En dos años: en 0.5885
En tres años: en 0.5834
Debido a la desaceleración del crecimiento económico global, a largo plazo el dólar neozelandés podría entrar en una tendencia bajista. A corto plazo, prevalecen las voces bajistas, anticipando una mayor caída.
No obstante, no se descarta por completo una recuperación del NZD. Cuando se presenten condiciones como: fuerte crecimiento económico en Nueva Zelanda, aumento de la demanda global de productos denominados en NZD, o una preferencia por activos de riesgo que impulse a los inversores a comprar activos de alto rendimiento (incluidos los denominados en dólares neozelandeses), el dólar podría revertir su tendencia. Históricamente, cada vez que aumenta la preferencia por el riesgo, los precios de los commodities suelen subir, y en ese momento, el NZD frente al dólar de refugio puede experimentar una rápida apreciación.
El dólar estadounidense aún muestra resistencia en medio de la volatilidad del mercado, por lo que los inversores deben seguir de cerca las decisiones clave de la Reserva Federal y del Banco de Reserva de Nueva Zelanda, así como las tendencias en los mercados de commodities.
Cuatro formas de invertir en dólares neozelandeses: comparación
1. Depósito en dólares neozelandeses: la opción más segura
Convertir TWD a NZD en bancos locales y depositar en cuentas a plazo. Al vencimiento, cambiar de nuevo a TWD según la tasa de cambio vigente, obteniendo intereses en dólares neozelandeses.
Ventajas: riesgo bajo, operación familiar Desventajas: rentabilidad relativamente baja, riesgo de que las diferencias de tasas y la volatilidad del tipo de cambio anulen las ganancias
2. Fondos en dólares neozelandeses: gestión profesional y flexibilidad
Fondos de inversión en divisas con NZD como activo subyacente, gestionados por profesionales. La volatilidad del tipo de cambio puede ser significativa, con riesgos y rendimientos elevados.
3. Futuros de dólares neozelandeses: instrumentos de alto apalancamiento
Los futuros de NZD, negociados en la Bolsa de Chicago (CME), con código NE. El tamaño mínimo de movimiento es de 0.0001, valor de cada movimiento 10 USD.
Como instrumentos de margen, soportan operaciones en ambas direcciones (long y short). Sin embargo, hay que tener cuidado: los contratos de futuros deben liquidarse en la fecha de vencimiento, existiendo riesgos de liquidación forzada, pérdida total o deslizamiento.
Ventajas: operaciones en ambas direcciones, alto apalancamiento Desventajas: riesgo muy alto, gestión de entrega
4. Contratos por diferencia (CFD): la opción más flexible de derivados
Los CFD son acuerdos entre comprador y vendedor sobre la diferencia entre el precio del activo y su precio de liquidación, sin entrega física. La operación se basa en la diferencia de precios.
En comparación con los futuros, los CFD requieren menos margen, permiten mayor utilización del capital y, en teoría, pueden mantenerse indefinidamente sin preocuparse por la entrega o el rollover. También soportan operaciones en ambas direcciones, y para monedas de tendencia relativamente predecible como el NZD, los CFD a corto plazo ofrecen mayores oportunidades de ganancia.
Ventajas: bajo margen, máxima flexibilidad, posición indefinida Desventajas: mayor complejidad, requiere buen juicio de mercado
Resumen de pares de divisas populares en NZD
Par de divisas
Descripción
NZD/USD
Dólar neozelandés / Dólar estadounidense, mayor volumen, más representativo
AUD/NZD
Dólar australiano / Dólar neozelandés, tendencia relativa entre las monedas de materias primas
EUR/NZD
Euro / Dólar neozelandés, refleja movimientos de monedas de riesgo
GBP/NZD
Libra / Dólar neozelandés, muestra la relación entre monedas europeas y de materias primas
NZD/JPY
Dólar neozelandés / Yen japonés, instrumento de carry trade en monedas de alto rendimiento
NZD/CHF
Dólar neozelandés / Franco suizo, comparación entre moneda de riesgo y refugio
NZD/CAD
Dólar neozelandés / Dólar canadiense, pares de monedas de commodities
NZD/SGD
Dólar neozelandés / Dólar de Singapur, par regional
Resumen de recomendaciones de inversión
El gráfico de tendencia del dólar neozelandés en 10 años muestra claramente que esta moneda de materias primas tiene una alta correlación con los ciclos económicos globales. Antes de participar en operaciones con NZD, los inversores deben:
Comprender bien la naturaleza de las monedas de materias primas: el precio del NZD refleja la demanda global de exportaciones de Nueva Zelanda (productos agrícolas, lácteos, minerales)
Seguir de cerca las políticas de los bancos centrales: las decisiones de tasas de interés de la Reserva Federal y del Banco de Reserva de Nueva Zelanda impactan directamente en el tipo de cambio
Evaluar su tolerancia al riesgo: elegir la forma de inversión que mejor se ajuste a su perfil
Establecer un plan de trading completo: independientemente del instrumento, definir niveles de stop loss y take profit
El dólar estadounidense aún muestra resistencia en medio de la volatilidad del mercado, por lo que los inversores deben estar atentos a las decisiones clave de la Fed y del Banco de Reserva de Nueva Zelanda, así como a las tendencias en los mercados de commodities.
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Análisis de la tendencia a la depreciación del dólar neozelandés: gráfico de la evolución del tipo de cambio del dólar neozelandés y enseñanzas de inversión en 10 años
Nueva Zelanda dólar (código de moneda: NZD, también conocido como “dólar neozelandés” o “NZ$”) es una de las monedas con mayor volumen de negociación a nivel mundial, con el par NZD/USD ocupando el noveno lugar en volumen de transacciones globales. En 1985, Nueva Zelanda implementó oficialmente un sistema de tipo de cambio flotante, dejando de publicar la tasa oficial por parte del Banco de Reserva de Nueva Zelanda, lo que marcó el fin de la vinculación del dólar neozelandés con una cesta de monedas ponderadas por comercio.
Gráfico de tendencia del tipo de cambio del dólar neozelandés en 10 años: desde un pico de 0.88 hasta 0.5 dólares
Según datos históricos, el tipo de cambio NZD/USD desde su máximo histórico de 0.88 en 2014 ha caído actualmente por encima de 0.5 dólares, con una depreciación aproximada del 32%. Este descenso no es casual, sino resultado de múltiples factores que actúan en conjunto.
El gráfico de los últimos diez años muestra una trayectoria claramente depreciatoria. Cada vez que los activos de riesgo globales enfrentan presión, el dólar neozelandés, como moneda de materias primas, suele ser la primera en sufrir. Tras la pandemia, la caída del dólar neozelandés frente al dólar estadounidense superó el 10%, convirtiéndose junto con el dólar australiano en un “termómetro” de recesión económica.
¿Por qué continúa depreciándose el dólar neozelandés? Cuatro causas profundas
1. Fluctuaciones en los precios de productos agrícolas y lácteos
La estructura de exportación de Nueva Zelanda está altamente concentrada. Más de dos tercios de sus ingresos por exportaciones provienen de productos agrícolas, lácteos y lana, entre otros productos primarios. Como economía orientada a la exportación, Nueva Zelanda depende en gran medida de los precios de estos productos. Cualquier fluctuación en los precios internacionales de productos agrícolas y lácteos se refleja directamente en el tipo de cambio del dólar neozelandés.
2. Caída significativa en los ingresos del turismo
El turismo fue uno de los principales pilares de la economía neozelandesa. Tras el estallido de la pandemia global, la reducción drástica de turistas internacionales afectó directamente los ingresos en divisas del país. La recuperación del sector turístico ha sido lenta, ejerciendo presión continua sobre el dólar neozelandés.
3. Impacto del aumento de tasas de la Reserva Federal de EE. UU.
El dólar, como moneda de reserva global, domina en los tipos de cambio. Tras elevar las tasas de interés, el dólar se fortaleció, mientras que la política de tasas de la Reserva de Nueva Zelanda se mantuvo relativamente laxa, ampliando la brecha de tasas entre ambos países. Esta diferencia de tasas hace que los inversores prefieran activos en dólares, ejerciendo presión a la baja sobre el par NZD/USD.
4. Efectos de contagio de eventos globales imprevistos
Nueva Zelanda, altamente dependiente del comercio exterior, sufre en su economía ante cualquier crisis global. Desde la pandemia hasta riesgos geopolíticos, cada evento mundial puede desencadenar una nueva ronda de depreciación del dólar neozelandés.
Entendiendo la “moneda de materias primas”: el código de la subida y bajada del dólar neozelandés
El dólar australiano, el dólar canadiense y el dólar neozelandés son denominados colectivamente como “monedas de materias primas”. La esencia de este concepto es que, además del respaldo crediticio del gobierno, estas monedas tienen un valor intrínseco respaldado por bienes tangibles. Históricamente, el oro y la plata fueron monedas de mercancía clásicas; en la actualidad, las monedas de materias primas están vinculadas a los precios de los commodities.
Australia y Nueva Zelanda son importantes exportadores mundiales de carbón, mineral de hierro, cobre, aluminio y lana. Esta estructura económica determina que el dólar neozelandés tenga una correlación positiva muy fuerte con los precios de los commodities: cuando la demanda global de materias primas aumenta, el NZD tiende a subir; cuando los precios de los productos básicos se presionan a la baja, el dólar neozelandés también se debilita.
Predicción de tendencia futura: riesgo de mercado bajista a tener en cuenta
Según datos de informes de principales bancos de inversión, las perspectivas del tipo de cambio NZD/USD no son optimistas:
Debido a la desaceleración del crecimiento económico global, a largo plazo el dólar neozelandés podría entrar en una tendencia bajista. A corto plazo, prevalecen las voces bajistas, anticipando una mayor caída.
No obstante, no se descarta por completo una recuperación del NZD. Cuando se presenten condiciones como: fuerte crecimiento económico en Nueva Zelanda, aumento de la demanda global de productos denominados en NZD, o una preferencia por activos de riesgo que impulse a los inversores a comprar activos de alto rendimiento (incluidos los denominados en dólares neozelandeses), el dólar podría revertir su tendencia. Históricamente, cada vez que aumenta la preferencia por el riesgo, los precios de los commodities suelen subir, y en ese momento, el NZD frente al dólar de refugio puede experimentar una rápida apreciación.
El dólar estadounidense aún muestra resistencia en medio de la volatilidad del mercado, por lo que los inversores deben seguir de cerca las decisiones clave de la Reserva Federal y del Banco de Reserva de Nueva Zelanda, así como las tendencias en los mercados de commodities.
Cuatro formas de invertir en dólares neozelandeses: comparación
1. Depósito en dólares neozelandeses: la opción más segura
Convertir TWD a NZD en bancos locales y depositar en cuentas a plazo. Al vencimiento, cambiar de nuevo a TWD según la tasa de cambio vigente, obteniendo intereses en dólares neozelandeses.
Ventajas: riesgo bajo, operación familiar
Desventajas: rentabilidad relativamente baja, riesgo de que las diferencias de tasas y la volatilidad del tipo de cambio anulen las ganancias
2. Fondos en dólares neozelandeses: gestión profesional y flexibilidad
Fondos de inversión en divisas con NZD como activo subyacente, gestionados por profesionales. La volatilidad del tipo de cambio puede ser significativa, con riesgos y rendimientos elevados.
Ventajas: gestión profesional, riesgo relativamente diversificado
Desventajas: comisiones elevadas, menor flexibilidad operativa
3. Futuros de dólares neozelandeses: instrumentos de alto apalancamiento
Los futuros de NZD, negociados en la Bolsa de Chicago (CME), con código NE. El tamaño mínimo de movimiento es de 0.0001, valor de cada movimiento 10 USD.
Como instrumentos de margen, soportan operaciones en ambas direcciones (long y short). Sin embargo, hay que tener cuidado: los contratos de futuros deben liquidarse en la fecha de vencimiento, existiendo riesgos de liquidación forzada, pérdida total o deslizamiento.
Ventajas: operaciones en ambas direcciones, alto apalancamiento
Desventajas: riesgo muy alto, gestión de entrega
4. Contratos por diferencia (CFD): la opción más flexible de derivados
Los CFD son acuerdos entre comprador y vendedor sobre la diferencia entre el precio del activo y su precio de liquidación, sin entrega física. La operación se basa en la diferencia de precios.
En comparación con los futuros, los CFD requieren menos margen, permiten mayor utilización del capital y, en teoría, pueden mantenerse indefinidamente sin preocuparse por la entrega o el rollover. También soportan operaciones en ambas direcciones, y para monedas de tendencia relativamente predecible como el NZD, los CFD a corto plazo ofrecen mayores oportunidades de ganancia.
Ventajas: bajo margen, máxima flexibilidad, posición indefinida
Desventajas: mayor complejidad, requiere buen juicio de mercado
Resumen de pares de divisas populares en NZD
Resumen de recomendaciones de inversión
El gráfico de tendencia del dólar neozelandés en 10 años muestra claramente que esta moneda de materias primas tiene una alta correlación con los ciclos económicos globales. Antes de participar en operaciones con NZD, los inversores deben:
El dólar estadounidense aún muestra resistencia en medio de la volatilidad del mercado, por lo que los inversores deben estar atentos a las decisiones clave de la Fed y del Banco de Reserva de Nueva Zelanda, así como a las tendencias en los mercados de commodities.