El yen no es solo una de las cinco monedas con mayor volumen de comercio en el mercado de divisas mundial. También funciona como una herramienta que refleja las posibilidades de la economía japonesa, que ocupa el cuarto lugar en el mundo con un PIB que se espera alcance los 4.19 billones de dólares en 2025.
Además, el yen también tiene un papel como (Activo de Refugio Seguro) que los inversores acuden cuando los mercados globales están turbulentos, como en tiempos de guerra o crisis financieras. Esto hace que seguir la tendencia del yen sea esencial para quienes invierten en los mercados mundiales.
Cinco componentes principales que impulsan los cambios en el yen
1. Política monetaria del Banco Central de Japón
El Banco Central de Japón utiliza herramientas poco convencionales, como el control de la curva de rendimiento (YCC), para comprar bonos gubernamentales a largo plazo y presionar los rendimientos a la baja. Este método fomenta la entrada de liquidez en el sistema financiero, pero el efecto secundario es que debilita el yen.
2. Política monetaria de otros bancos centrales
Cuando la Reserva Federal de EE. UU. sube las tasas de interés, el dólar se fortalece. En contraste, esto hace que el yen se deprecie. La diferencia en las tasas de interés entre países es un factor clave que impulsa los tipos de cambio.
3. Crecimiento económico (medido por el PIB)
Los países con crecimiento del PIB suelen tener monedas más fuertes, ya que hay mayor demanda por su moneda. Por otro lado, las economías en recesión tienden a ver sus monedas depreciarse.
4. Balanza por cuenta corriente
Cuando un país recibe más dinero del que sale (superávit por cuenta corriente), la demanda de su moneda se fortalece, haciendo que la moneda se aprecie. La situación opuesta conduce a la depreciación de la moneda.
5. Entorno global de riesgo
Cuando los mercados financieros mundiales son volátiles, el yen, como activo de refugio, suele recibir mayor flujo de fondos.
Situación del yen en 2025: entre recuperación y incertidumbre
Este año, el par JPY/THB se negocia a 0.2176 baht por yen, ligeramente por encima del soporte anterior en 0.2150. Se recupera de una caída de más del 30% desde principios de 2021.
Durante todo 2024 y hasta principios de 2025, cuando la inflación global comienza a estabilizarse, los principales bancos centrales, como EE. UU. y la Unión Europea, empiezan a flexibilizar sus políticas. Japón, en cambio, mantiene una postura cautelosa.
La inflación en Japón aún se mantiene entre 2.5% y 3.5%, por encima del objetivo del 2% del banco central. Por ello, aunque hay señales de relajación, como la reducción en la compra de bonos de 9 billones a 7.5 billones de yenes en el segundo trimestre, todavía no es suficiente para fortalecer mucho el yen.
Al mismo tiempo, el baht tailandés sigue estable, impulsado por la recuperación del turismo, el comercio regional fuerte y las tasas de interés reales que atraen capital extranjero. Todo esto mantiene la presión bajista sobre el yen en el corto plazo.
Pronóstico para finales de 2025: si el Banco Central de Japón continúa con la salida de YCC con señales claras y la inflación no cae rápidamente, el yen podría recuperarse a 0.2250 - 0.2300. Sin embargo, si la política se relaja aún más, el yen podría probar nuevos mínimos históricos.
Tendencias del tipo de cambio del yen en 2026: mirando hacia adelante
En el análisis a largo plazo, el JPY/THB ha estado en una tendencia bajista desde 2012, con máximos y mínimos que van bajando progresivamente tras caer por debajo de 0.2400 en 2023. El par intenta recuperarse en 2024-2025, pero no logra mantener un impulso alcista duradero.
En 2024-2025, se negocia en el rango de 0.2150-0.2250, que corresponde a soportes anteriores. La última vela alcista en 2025 indica una posible reversión en 0.2150.
Escenario posible: si este soporte se mantiene y los factores macroeconómicos apoyan, el yen podría lentamente subir a 0.2300-0.2400 en 2026. Pero si no logra sostener los niveles actuales, podría caer por debajo de 0.2100, especialmente si Japón continúa con políticas de relajación, mientras Tailandia se beneficia del crecimiento regional y la entrada de capital.
Qué observar en 2026
Diferencial de tasas de interés y inflación global
Se espera que la inflación mundial vuelva a niveles más normales. EE. UU. y la UE podrían adoptar políticas neutrales, mientras Japón gradualmente endurece o normaliza su política. Esta diferencia puede fortalecer al yen, pero si el Banco de Japón mantiene una postura relajada y la inflación sigue alta, el yen podría seguir depreciándose.
Cambios en la política monetaria de Japón
El Banco Central de Japón ha dado señales de intención de abandonar una política de relajación agresiva. Medidas concretas, como terminar con tasas de interés negativas o ajustar YCC, podrían fortalecer significativamente al yen. Sin embargo, el ritmo y la rapidez de estos cambios son cruciales. Movimientos lentos podrían limitar la recuperación del yen, especialmente frente a otras monedas regionales como el baht tailandés.
Movimientos de capital y escenario global
Los grandes inversores japoneses podrían retirar fondos en 2026 ante la incertidumbre en los mercados emergentes y las elecciones globales. La repatriación de capital suele impulsar al yen. Además, las tensiones geopolíticas en Asia pueden aumentar la demanda del yen como activo seguro regional, afectando pares como JPY/THB.
Visión general desde el análisis técnico
Al revisar el gráfico horario del JPY/THB, la mayoría de las señales técnicas indican tendencia bajista. De 13 indicadores, 7 señalan “venta”, solo 1 indica “compra” y 5 permanecen neutrales.
Los indicadores de tendencia están divididos en partes iguales: 6 señales de “compra” y 6 de “venta”, lo que muestra una falta de claridad en la dirección.
Aunque hay presión bajista, si muchas señales de venta se acumulan y los soportes a largo plazo están por debajo, podría producirse una reversión si cambian las condiciones del mercado.
Resumen y futuro del yen
La tendencia del yen es un indicador que los inversores no deben ignorar, ya que está vinculada a otros activos como el dólar estadounidense, los rendimientos de bonos y las acciones japonesas.
2025 podría ser un año decisivo para la política monetaria del Banco Central de Japón y para los cambios en el corazón del yen. Es un momento de doble vía para traders e inversores que quieren entender el mercado de divisas.
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¿A dónde irá el yen japonés en 2025-2026? Mira el análisis de las tendencias del tipo de cambio y la cotización del yen
Por qué la tendencia del yen es importante
El yen no es solo una de las cinco monedas con mayor volumen de comercio en el mercado de divisas mundial. También funciona como una herramienta que refleja las posibilidades de la economía japonesa, que ocupa el cuarto lugar en el mundo con un PIB que se espera alcance los 4.19 billones de dólares en 2025.
Además, el yen también tiene un papel como (Activo de Refugio Seguro) que los inversores acuden cuando los mercados globales están turbulentos, como en tiempos de guerra o crisis financieras. Esto hace que seguir la tendencia del yen sea esencial para quienes invierten en los mercados mundiales.
Cinco componentes principales que impulsan los cambios en el yen
1. Política monetaria del Banco Central de Japón
El Banco Central de Japón utiliza herramientas poco convencionales, como el control de la curva de rendimiento (YCC), para comprar bonos gubernamentales a largo plazo y presionar los rendimientos a la baja. Este método fomenta la entrada de liquidez en el sistema financiero, pero el efecto secundario es que debilita el yen.
2. Política monetaria de otros bancos centrales
Cuando la Reserva Federal de EE. UU. sube las tasas de interés, el dólar se fortalece. En contraste, esto hace que el yen se deprecie. La diferencia en las tasas de interés entre países es un factor clave que impulsa los tipos de cambio.
3. Crecimiento económico (medido por el PIB)
Los países con crecimiento del PIB suelen tener monedas más fuertes, ya que hay mayor demanda por su moneda. Por otro lado, las economías en recesión tienden a ver sus monedas depreciarse.
4. Balanza por cuenta corriente
Cuando un país recibe más dinero del que sale (superávit por cuenta corriente), la demanda de su moneda se fortalece, haciendo que la moneda se aprecie. La situación opuesta conduce a la depreciación de la moneda.
5. Entorno global de riesgo
Cuando los mercados financieros mundiales son volátiles, el yen, como activo de refugio, suele recibir mayor flujo de fondos.
Situación del yen en 2025: entre recuperación y incertidumbre
Este año, el par JPY/THB se negocia a 0.2176 baht por yen, ligeramente por encima del soporte anterior en 0.2150. Se recupera de una caída de más del 30% desde principios de 2021.
Durante todo 2024 y hasta principios de 2025, cuando la inflación global comienza a estabilizarse, los principales bancos centrales, como EE. UU. y la Unión Europea, empiezan a flexibilizar sus políticas. Japón, en cambio, mantiene una postura cautelosa.
La inflación en Japón aún se mantiene entre 2.5% y 3.5%, por encima del objetivo del 2% del banco central. Por ello, aunque hay señales de relajación, como la reducción en la compra de bonos de 9 billones a 7.5 billones de yenes en el segundo trimestre, todavía no es suficiente para fortalecer mucho el yen.
Al mismo tiempo, el baht tailandés sigue estable, impulsado por la recuperación del turismo, el comercio regional fuerte y las tasas de interés reales que atraen capital extranjero. Todo esto mantiene la presión bajista sobre el yen en el corto plazo.
Pronóstico para finales de 2025: si el Banco Central de Japón continúa con la salida de YCC con señales claras y la inflación no cae rápidamente, el yen podría recuperarse a 0.2250 - 0.2300. Sin embargo, si la política se relaja aún más, el yen podría probar nuevos mínimos históricos.
Tendencias del tipo de cambio del yen en 2026: mirando hacia adelante
En el análisis a largo plazo, el JPY/THB ha estado en una tendencia bajista desde 2012, con máximos y mínimos que van bajando progresivamente tras caer por debajo de 0.2400 en 2023. El par intenta recuperarse en 2024-2025, pero no logra mantener un impulso alcista duradero.
En 2024-2025, se negocia en el rango de 0.2150-0.2250, que corresponde a soportes anteriores. La última vela alcista en 2025 indica una posible reversión en 0.2150.
Escenario posible: si este soporte se mantiene y los factores macroeconómicos apoyan, el yen podría lentamente subir a 0.2300-0.2400 en 2026. Pero si no logra sostener los niveles actuales, podría caer por debajo de 0.2100, especialmente si Japón continúa con políticas de relajación, mientras Tailandia se beneficia del crecimiento regional y la entrada de capital.
Qué observar en 2026
Diferencial de tasas de interés y inflación global
Se espera que la inflación mundial vuelva a niveles más normales. EE. UU. y la UE podrían adoptar políticas neutrales, mientras Japón gradualmente endurece o normaliza su política. Esta diferencia puede fortalecer al yen, pero si el Banco de Japón mantiene una postura relajada y la inflación sigue alta, el yen podría seguir depreciándose.
Cambios en la política monetaria de Japón
El Banco Central de Japón ha dado señales de intención de abandonar una política de relajación agresiva. Medidas concretas, como terminar con tasas de interés negativas o ajustar YCC, podrían fortalecer significativamente al yen. Sin embargo, el ritmo y la rapidez de estos cambios son cruciales. Movimientos lentos podrían limitar la recuperación del yen, especialmente frente a otras monedas regionales como el baht tailandés.
Movimientos de capital y escenario global
Los grandes inversores japoneses podrían retirar fondos en 2026 ante la incertidumbre en los mercados emergentes y las elecciones globales. La repatriación de capital suele impulsar al yen. Además, las tensiones geopolíticas en Asia pueden aumentar la demanda del yen como activo seguro regional, afectando pares como JPY/THB.
Visión general desde el análisis técnico
Al revisar el gráfico horario del JPY/THB, la mayoría de las señales técnicas indican tendencia bajista. De 13 indicadores, 7 señalan “venta”, solo 1 indica “compra” y 5 permanecen neutrales.
Los indicadores de tendencia están divididos en partes iguales: 6 señales de “compra” y 6 de “venta”, lo que muestra una falta de claridad en la dirección.
Aunque hay presión bajista, si muchas señales de venta se acumulan y los soportes a largo plazo están por debajo, podría producirse una reversión si cambian las condiciones del mercado.
Resumen y futuro del yen
La tendencia del yen es un indicador que los inversores no deben ignorar, ya que está vinculada a otros activos como el dólar estadounidense, los rendimientos de bonos y las acciones japonesas.
2025 podría ser un año decisivo para la política monetaria del Banco Central de Japón y para los cambios en el corazón del yen. Es un momento de doble vía para traders e inversores que quieren entender el mercado de divisas.