La actitud de Wall Street suele marcar el preludio de una entrada de grandes capitales. El gigante global de gestión de activos Vanguard Group anunció recientemente una revisión de su política, permitiendo a los inversores realizar operaciones con ETF y fondos mutuos relacionados con criptomonedas a través de su plataforma. Casi simultáneamente, Bank of America también hizo su primera recomendación de asignación a clientes de gestión de patrimonio, sugiriendo que la exposición a criptomonedas en la cartera de activos se sitúe entre el 1% y el 4%. ¿Qué implica este cambio?
Señales clave de las instituciones financieras mainstream
Este movimiento de Vanguard representa la entrada oficial de los activos criptográficos en el sistema de asignación principal de los inversores institucionales. La compañía gestiona fondos de pensiones y carteras de inversión a largo plazo de gran tamaño, y su ajuste de política tiene un significado estructural — esto no es una especulación a corto plazo, sino un reconocimiento institucional del valor a largo plazo de los activos criptográficos.
Las acciones de Bank of America también son de gran peso. Aproximadamente 15,000 asesores de patrimonio tendrán autorización para recomendar directamente a los clientes la asignación en criptomonedas, incluyendo productos como BITB, FBTC, Grayscale Mini Trust y IBIT, que son cuatro ETF de Bitcoin. En comparación con la política anterior, en la que los asesores estaban prohibidos de recomendar activamente productos criptográficos, este ajuste simboliza una posible entrada masiva de fondos institucionales.
¿Cómo responde el mercado a estas buenas noticias?
La reacción tras el anuncio fue rápida y fuerte. El 2 de diciembre, Bitcoin subió más del 6% en intradía, superando la barrera psicológica de 90,000 dólares y cerrando en 92,328 dólares en su nivel más alto; Ethereum también subió más del 7%, recuperando la cifra redonda de 3,000 dólares, alcanzando los 3,034.8 dólares.
No obstante, la volatilidad del mercado sigue presente. Según la plataforma de datos on-chain Coinglass, en las últimas 24 horas hasta el 3 de diciembre, el mercado de criptomonedas acumuló liquidaciones por un total de 376 millones de dólares. De ellas, 310 millones de dólares corresponden a liquidaciones de posiciones cortas y 66.56 millones a liquidaciones de posiciones largas. Esto refleja que los participantes del mercado aún tienen opiniones divididas sobre la dirección futura, y que la tolerancia al riesgo se mantiene inestable.
La sombra del «mercado bajista» antes del rebote
Cabe recordar que Bitcoin ha estado en un ciclo de caída continua desde octubre. El 10 de octubre, el mercado experimentó una oleada de liquidaciones de nivel histórico — más de 19 mil millones de dólares en un solo día, con Bitcoin cayendo cerca del 10% ese día. La corrección se prolongó hasta el 21 de noviembre, cuando Bitcoin tocó un mínimo de 80,537 dólares, una caída acumulada del 36% respecto a su máximo histórico.
La lógica de esta caída no es complicada: durante la subida previa, una gran cantidad de capital especulativo entró mediante apalancamiento en contratos, préstamos en criptomonedas y otros métodos de alto riesgo, en lugar de una inversión a largo plazo. Cuando los precios alcanzaron niveles de ganancia, el cierre de posiciones con apalancamiento generó una cadena de liquidaciones que provocó una oleada de ventas masivas. Los múltiples eventos de liquidación de 1,000 millones de dólares en octubre y noviembre son ejemplos concretos de este proceso.
El entorno político y el soporte técnico
Además de las expectativas de entrada institucional, el entorno macroeconómico también mejora. La probabilidad de que la Reserva Federal reduzca las tasas en 25 puntos básicos en diciembre ha subido al 89.2%, favoreciendo un entorno monetario flexible que beneficia a los activos de riesgo. Al mismo tiempo, el nuevo equipo ejecutivo mantiene una actitud relativamente amigable hacia las criptomonedas, eliminando en gran medida la incertidumbre política.
Desde el punto de vista técnico, el gráfico diario de Bitcoin muestra que, tras recibir un soporte efectivo en 86,000 dólares, ha comenzado a rebotar. El indicador AO continúa mostrando acumulación de momentum alcista, confirmando la formación de un ciclo de rebote. Si Bitcoin puede mantenerse de forma estable por encima de los 80,000 dólares, el mercado podría ir construyendo un fondo a medio plazo mediante una estrategia de tiempo y espacio.
Próximos objetivos técnicos
A corto plazo, los 92,000 dólares de Bitcoin serán una resistencia clave. Si se superan con éxito, es probable que el precio intente desafiar los 94,000 dólares e incluso la barrera psicológica de 100,000 dólares. Esto dependerá no solo del soporte técnico, sino también de si los fondos institucionales continúan ingresando al mercado como se espera. La política de Vanguard y Bank of America sienta las bases para estas expectativas, pero en última instancia, será el volumen de mercado el que confirme la tendencia.
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Los gigantes de Wall Street abren sucesivamente ETFs de criptomonedas — ¿ha tocado fondo el ciclo bajista del mercado?
La actitud de Wall Street suele marcar el preludio de una entrada de grandes capitales. El gigante global de gestión de activos Vanguard Group anunció recientemente una revisión de su política, permitiendo a los inversores realizar operaciones con ETF y fondos mutuos relacionados con criptomonedas a través de su plataforma. Casi simultáneamente, Bank of America también hizo su primera recomendación de asignación a clientes de gestión de patrimonio, sugiriendo que la exposición a criptomonedas en la cartera de activos se sitúe entre el 1% y el 4%. ¿Qué implica este cambio?
Señales clave de las instituciones financieras mainstream
Este movimiento de Vanguard representa la entrada oficial de los activos criptográficos en el sistema de asignación principal de los inversores institucionales. La compañía gestiona fondos de pensiones y carteras de inversión a largo plazo de gran tamaño, y su ajuste de política tiene un significado estructural — esto no es una especulación a corto plazo, sino un reconocimiento institucional del valor a largo plazo de los activos criptográficos.
Las acciones de Bank of America también son de gran peso. Aproximadamente 15,000 asesores de patrimonio tendrán autorización para recomendar directamente a los clientes la asignación en criptomonedas, incluyendo productos como BITB, FBTC, Grayscale Mini Trust y IBIT, que son cuatro ETF de Bitcoin. En comparación con la política anterior, en la que los asesores estaban prohibidos de recomendar activamente productos criptográficos, este ajuste simboliza una posible entrada masiva de fondos institucionales.
¿Cómo responde el mercado a estas buenas noticias?
La reacción tras el anuncio fue rápida y fuerte. El 2 de diciembre, Bitcoin subió más del 6% en intradía, superando la barrera psicológica de 90,000 dólares y cerrando en 92,328 dólares en su nivel más alto; Ethereum también subió más del 7%, recuperando la cifra redonda de 3,000 dólares, alcanzando los 3,034.8 dólares.
No obstante, la volatilidad del mercado sigue presente. Según la plataforma de datos on-chain Coinglass, en las últimas 24 horas hasta el 3 de diciembre, el mercado de criptomonedas acumuló liquidaciones por un total de 376 millones de dólares. De ellas, 310 millones de dólares corresponden a liquidaciones de posiciones cortas y 66.56 millones a liquidaciones de posiciones largas. Esto refleja que los participantes del mercado aún tienen opiniones divididas sobre la dirección futura, y que la tolerancia al riesgo se mantiene inestable.
La sombra del «mercado bajista» antes del rebote
Cabe recordar que Bitcoin ha estado en un ciclo de caída continua desde octubre. El 10 de octubre, el mercado experimentó una oleada de liquidaciones de nivel histórico — más de 19 mil millones de dólares en un solo día, con Bitcoin cayendo cerca del 10% ese día. La corrección se prolongó hasta el 21 de noviembre, cuando Bitcoin tocó un mínimo de 80,537 dólares, una caída acumulada del 36% respecto a su máximo histórico.
La lógica de esta caída no es complicada: durante la subida previa, una gran cantidad de capital especulativo entró mediante apalancamiento en contratos, préstamos en criptomonedas y otros métodos de alto riesgo, en lugar de una inversión a largo plazo. Cuando los precios alcanzaron niveles de ganancia, el cierre de posiciones con apalancamiento generó una cadena de liquidaciones que provocó una oleada de ventas masivas. Los múltiples eventos de liquidación de 1,000 millones de dólares en octubre y noviembre son ejemplos concretos de este proceso.
El entorno político y el soporte técnico
Además de las expectativas de entrada institucional, el entorno macroeconómico también mejora. La probabilidad de que la Reserva Federal reduzca las tasas en 25 puntos básicos en diciembre ha subido al 89.2%, favoreciendo un entorno monetario flexible que beneficia a los activos de riesgo. Al mismo tiempo, el nuevo equipo ejecutivo mantiene una actitud relativamente amigable hacia las criptomonedas, eliminando en gran medida la incertidumbre política.
Desde el punto de vista técnico, el gráfico diario de Bitcoin muestra que, tras recibir un soporte efectivo en 86,000 dólares, ha comenzado a rebotar. El indicador AO continúa mostrando acumulación de momentum alcista, confirmando la formación de un ciclo de rebote. Si Bitcoin puede mantenerse de forma estable por encima de los 80,000 dólares, el mercado podría ir construyendo un fondo a medio plazo mediante una estrategia de tiempo y espacio.
Próximos objetivos técnicos
A corto plazo, los 92,000 dólares de Bitcoin serán una resistencia clave. Si se superan con éxito, es probable que el precio intente desafiar los 94,000 dólares e incluso la barrera psicológica de 100,000 dólares. Esto dependerá no solo del soporte técnico, sino también de si los fondos institucionales continúan ingresando al mercado como se espera. La política de Vanguard y Bank of America sienta las bases para estas expectativas, pero en última instancia, será el volumen de mercado el que confirme la tendencia.