Recientemente leí un artículo sobre la clasificación de los grandes maestros de la inversión global y me di cuenta de que todavía me falta mucho por entender sobre inversión. Las historias de estas personas realmente valen la pena que todos los que quieren ganar dinero en la bolsa aprendan en serio.



Primero hablemos de Buffett, quien solo ha tenido un año de pérdida en 51 años, los otros 50 años han sido de crecimiento positivo. ¿Cómo lo logró? El secreto en realidad es muy simple: evitar el «interés compuesto negativo». Muchas personas no entienden este concepto; una caída del 30% requiere un aumento del 43% para volver al punto de partida, una caída del 50% necesita un aumento del 100%. Por eso Buffett nunca persigue el pico más alto, le importa no perder dinero. Él dice: «Cuando la mayoría gana dinero, nosotros también ganamos, más o menos; cuando la mayoría pierde dinero, nosotros también perdemos, pero menos.»

Luego está Jesse Livermore, conocido como el trader más grande del mundo. Su filosofía central es: ganar mucho no depende de las subidas y bajadas de acciones individuales, sino de las principales ondas de volatilidad y la tendencia del mercado general. Él enfatiza especialmente que solo los traders que realmente entienden esto pueden ganar mucho dinero. También tiene un famoso principio de stop-loss: limitar la primera pérdida a menos del 10%. Este principio todavía es considerado una regla de oro por los traders.

Graham creó el concepto de «margen de seguridad», que cambió radicalmente el mundo de las inversiones. Él creía que la verdadera inversión en valor consiste en comprar cuando el precio está muy por debajo del valor real. Buffett fue su alumno y luego popularizó este método. Curiosamente, antes de morir, Graham se inclinó a creer en la teoría del «mercado eficiente», lo que confundió a muchos. Pero desde la perspectiva actual, quizás estaba reconociendo que los factores psicológicos son más importantes que los fundamentales.

El japonés Kawa Ginzō también es muy legendario. Con solo terminar la escuela primaria, ganó más de 30B de yenes invirtiendo en acciones. Su filosofía de inversión es muy práctica: comer hasta el 80% (no ser codicioso), seguir los tres principios de la tortuga (invertir con calma y seguridad), y tener cinco principios de inversión. Su frase más clásica es: «Cada persona enfrentará dos o tres grandes oportunidades en su vida, si puede aprovecharse a tiempo, dependerá del esfuerzo cotidiano y la disciplina mental.»

Roy Neuberger fue aún más impresionante: en 68 años de carrera de inversión, nunca perdió dinero en un año. Esto es casi un récord invencible, incluso Buffett tuvo años con pérdidas. Sus diez principios de inversión parecen simples, pero en la práctica son sólidos y consistentes. Él enfatiza mucho en conocerse a uno mismo, aprender de los exitosos, pero sin seguir ciegamente a la multitud.

André Kostolany es mi inversor favorito. Este maestro alemán ha navegado en el mercado de valores por más de 70 años, y su teoría central es: mirar los fundamentos a largo plazo, y el dinero y la psicología a mediano plazo. Tiene un consejo famoso: comprar acciones de calidad, dormir tranquilamente durante años, y despertarse con sorpresas. Suena a broma, pero refleja su fe en la inversión a largo plazo. También dice que la tendencia del mercado a mediano plazo es: dinero + psicología = tendencia.

Peter Lynch, la superestrella de las inversiones, hizo crecer el fondo Magellan de 22 millones a 14 mil millones en 13 años, con una tasa de interés compuesta anual del 29%. Su frase más famosa es: «Con un poco de investigación en acciones, incluso los inversores comunes pueden convertirse en expertos en inversión en acciones.» Él enfatiza mucho en descubrir oportunidades en la vida cotidiana, desde centros comerciales hasta en el trabajo, las oportunidades están en todas partes.

Las siete reglas de inversión de Jim Rogers también son muy inspiradoras: diligencia, pensamiento independiente, no ir a la escuela de negocios, no perder dinero, inversión en valor, esperar catalizadores, ser tranquilo como una doncella. Él dice claramente: «La mayoría de los inversores siempre quieren entrar y salir, simplemente no pueden esperar a que el gran movimiento natural del mercado se desarrolle.»

La «teoría de la reflexividad» de George Soros es un poco compleja, pero su núcleo es: la percepción de los inversores afecta al mercado, y el mercado a su vez cambia esa percepción. Esto explica por qué se forman y revientan las burbujas.

Al leer estas historias de los grandes maestros de la inversión, mi mayor reflexión es: los inversores exitosos comparten algunos puntos en común: diligencia, pensamiento independiente, disciplina estricta y control psicológico. La metodología en realidad es lo de menos; lo importante es la ejecución y la comprensión de la naturaleza humana. La bolsa es un espejo amplificado de la humanidad; quien pueda controlar su avaricia y miedo, será quien ría al final.
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