Últimamente he estado organizando cosas sobre análisis técnico en el mercado de valores y he descubierto que muchas personas todavía entienden las velas japonesas solo en la superficie. La verdad es que, desde 1990, cuando se abrió el mercado de valores nacional, ya se usaban velas japonesas, pero después de tantos años, en realidad, el estudio de las velas todavía no es lo suficientemente profundo.



He notado un fenómeno interesante: muchos traders dependen habitualmente de uno o dos patrones clásicos de velas o indicadores para tomar decisiones, y como resultado, suelen caer en trampas. El análisis técnico ciertamente es un camino necesario, pero al final solo es una herramienta de referencia, no una Biblia. En la práctica, hay que ser flexible y no seguir ciegamente las reglas.

El gráfico de velas (también llamado candlestick) se originó en Japón durante la era del shogunato Tokugawa en el mercado de arroz, para seguir las fluctuaciones del precio del arroz, y luego fue introducido en el mercado de acciones. La razón de su popularidad es que es intuitivo, tiene una sensación tridimensional y puede predecir relativamente bien el mercado futuro, además de reflejar claramente la comparación entre fuerzas alcistas y bajistas.

¿Sabes? En realidad, hay 48 patrones de velas, divididos en 24 velas alcistas y 24 velas bajistas. Estos 48 patrones parecen muy complejos a simple vista, pero la lógica central es solo esto: cuanto mayor sea el cuerpo de una vela alcista, más fuerte será la presión de compra, generalmente indicando una tendencia alcista futura; cuanto más larga sea la sombra inferior, más fuerte será la presión de compra; cuanto más larga sea la sombra superior, más fuerte será la presión de venta. La lógica de las velas bajistas es la inversa.

Pero en la práctica real, lo que realmente funciona son esas formaciones de patrones de velas. Por ejemplo, la estrella de la mañana que aparece al final de una tendencia bajista, generalmente indica un cambio; la estrella de la tarde en una tendencia alcista es una señal de advertencia. El patrón de tres soldados verdes consecutivos que cierran en positivo, generalmente indica una tendencia alcista futura; los tres cuervos negros en cambio, que cierran en negativo en un nivel alto, indican que puede haber una caída. También están el salto de dos cuervos, donde los compradores en dos días consecutivos no logran avanzar, lo que suele ser un buen momento para tomar ganancias y salir.

Por lo tanto, dominar estos 48 patrones de velas ciertamente ayuda, pero no hay que confiar ciegamente en ellos. Combinarlos con el volumen de negociación, otros indicadores e incluso el sentimiento del mercado, hace que las decisiones sean mucho más precisas. El análisis técnico es así: nunca hay una verdad absoluta, solo análisis en función de las circunstancias específicas.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado