El 5 de junio de 2025 marcó un hito: el emisor de stablecoins Circle debutó oficialmente en la Bolsa de Nueva York bajo el ticker "CRCL". En solo dos jornadas bursátiles, el precio de sus acciones se disparó desde los 31 $ fijados en la OPV hasta 107,70 $, un asombroso incremento del 247 %, con máximos intradía en torno a 123,50 $. El revuelo en torno a la "primera acción de stablecoin del mundo" ha reavivado una pregunta recurrente entre los inversores: ¿Qué resulta más rentable, entrar en la fase Pre-IPO o en la propia IPO?
Analizando la brecha de rentabilidad entre Pre-IPO e IPO a través del caso Circle
La salida a bolsa de Circle destaca como una de las OPV más comentadas de 2025. La operación recaudó 1 100 millones de dólares y estuvo sobresuscrita más de 25 veces. Sin embargo, los bancos de inversión de Wall Street valoraron Circle de forma muy conservadora: los colocadores fijaron el precio de la OPV en 31 $ por acción, pero al cierre de la primera sesión cotizaba a 82,84 $, un salto del 167 %. A ese precio de cierre, el emisor dejó unos 1 720 millones de dólares de potencial recaudación sobre la mesa. Esta diferencia de valoración se sitúa como la séptima mayor infravaloración en una OPV en casi cuatro décadas, solo por detrás de gigantes como Visa y Airbnb.
Más allá de la polémica por el precio, lo realmente relevante para los inversores es la distribución desigual de las ganancias. Las instituciones que invirtieron en Circle ya en 2018 obtuvieron multiplicadores de varias veces, o incluso de dos dígitos, sobre su capital cuando la empresa salió a bolsa. En cambio, los inversores minoristas que acudieron en masa el día de la OPV para subirse a la ola de la "primera acción de stablecoin" afrontaron un coste de entrada muy superior al de los primeros inversores. A 9 de junio, la capitalización bursátil de Circle había alcanzado los 24 000 millones de dólares, con un PER cercano a 150x. Queda claro que la ventana más lucrativa para obtener rentabilidad se produjo justo antes del toque de campana de la OPV.
No es un caso aislado: las OPV de 2025 refuerzan el mismo patrón
Si miramos más allá de Circle, otras OPV de alto perfil en 2025 aportan más pruebas de esta tendencia.
La empresa de software de diseño Figma, tras la ruptura de su adquisición por parte de Adobe debido a problemas antimonopolio, salió a bolsa de forma independiente en 2025. Su OPV se fijó en 33 $ por acción, pero cerró el primer día a 115,50 $—un salto del 250 % en una sola jornada—llevando su capitalización bursátil a casi 68 000 millones de dólares. El exchange cripto Bullish también registró un espectacular 290 % de subida en su debut. Estos casos demuestran de forma consistente un "salto de valoración" pronunciado en el día de la OPV. Para los inversores minoristas que no pueden acceder a rondas Pre-IPO, este salto de valor—y la rentabilidad extraordinaria que conlleva—queda prácticamente fuera de su alcance.
Los datos agregados del mercado cuantifican este patrón. Según S&P Global, la rentabilidad media del primer día para las OPV estadounidenses en la primera mitad de 2025 alcanzó el 15,3 %, muy por encima del 10,5 % registrado en el mismo periodo de 2024. El sector tecnológico destacó especialmente, con precios tras la OPV un 140 % de media por encima del precio de colocación; solo Circle ha subido un 485 % desde su salida a bolsa. En lo que va de 2025, el mercado estadounidense de OPV suma 168 operaciones, con una recaudación cercana a 28 900 millones de dólares, el mayor volumen desde 2021.
Por su parte, un informe de investigación sobre OPV de empresas emergentes señala que los inversores Pre-IPO obtuvieron una rentabilidad media del 43 %, mientras que los inversores en la fase IPO solo lograron beneficios en el 36 % de los casos, y los participantes post-IPO cayeron al 32 %. El gradiente de rentabilidad entre estas tres fases es evidente: cuanto antes se entra, mayor es la tasa de éxito. Todos estos datos apuntan a una conclusión clara: la fase Pre-IPO no es solo una zona de transición de valoración, sino la principal fuente de ganancias extraordinarias.
¿Por qué la rentabilidad Pre-IPO es superior?
Para entender la brecha de rentabilidad entre Pre-IPO e IPO, conviene repasar la lógica tras la valoración.
En los procesos tradicionales de OPV, los colocadores suelen adoptar una estrategia de "precio conservador", dejando margen para un repunte en la primera sesión. Si bien este enfoque facilita el éxito de la colocación, también genera una brecha entre el precio de la OPV y el valor de mercado real, precisamente la ventana de beneficio que capturan los inversores Pre-IPO. Los 1 720 millones de dólares de infravaloración en la OPV de Circle son un ejemplo llamativo de este fenómeno.
Una visión más amplia surge al comparar los mercados privados y públicos a largo plazo. En los últimos 25 años, el mercado privado ha generado aproximadamente tres veces el valor total de los mercados bursátiles públicos. Muchas de las principales empresas recaudan miles de millones en sucesivas rondas privadas, retrasando o incluso prescindiendo de la OPV. Por ejemplo, OpenAI recaudó 6 600 millones de dólares de Microsoft, SoftBank y otros en octubre de 2024, seguidos de una ronda de 40 000 millones en marzo de 2025, una de las mayores financiaciones privadas de la historia. Esto significa que buena parte de la prima de crecimiento se materializa y distribuye antes de que la OPV tenga lugar.
La inversión tradicional en Pre-IPO también presenta tres grandes barreras: las inversiones mínimas suelen ser de cientos de miles o incluso millones de dólares, inaccesibles para la mayoría; el capital queda bloqueado durante años, con una liquidez muy limitada; y las acciones de primer nivel en compañías como SpaceX, OpenAI o ByteDance circulan casi exclusivamente entre instituciones de élite. Estas barreras configuran un mercado cerrado de "alta rentabilidad y bajo acceso", donde las ganancias Pre-IPO quedan reservadas a unos pocos.
Riesgos de la fase IPO: no es una apuesta segura
Conviene destacar que la fase IPO dista mucho de ser una apuesta segura.
Aunque el mercado estadounidense de OPV tuvo un buen desempeño en la primera mitad de 2025, la actividad global de OPV siguió siendo débil. Según la Bolsa de Londres, a mediados de junio la recaudación global por OPV había caído un 9,3 % interanual hasta los 44 300 millones de dólares, el nivel más bajo en nueve años. Incluso en el activo mercado estadounidense, los bancos de inversión han valorado erróneamente a menudo firmas cripto y tecnológicas: un informe de Bybit subraya cómo la OPV de Circle puso de manifiesto las limitaciones de los modelos de valoración tradicionales de Wall Street en el sector cripto.
Al mismo tiempo, el panorama competitivo en el ámbito cripto sigue evolucionando. Bybit señala que empresas como Fireblocks y Chainalysis buscan valoraciones de miles de millones en OPV en ámbitos como las finanzas descentralizadas (DeFi) o la seguridad. Esto implica que aún existen ventanas de oportunidad, pero analizar los fundamentales de cada empresa, la competencia sectorial y las tendencias macro es más crítico que nunca.
Evolución de la vía Pre-IPO: el avance del cripto
Cabe destacar que la industria cripto está transformando el acceso a la inversión Pre-IPO de forma única.
En junio de 2025, el bróker online Robinhood lanzó "stock tokens" para unicornios no cotizados como OpenAI y SpaceX en el mercado europeo. Aunque OpenAI aclaró rápidamente que estos tokens no representan acciones reales de la empresa, el mensaje fue claro: la tokenización de activos del mercado primario está entrando en las finanzas tradicionales.
Actualmente existen tres modelos principales de tokenización de activos Pre-IPO: plataformas especializadas de negociación Pre-IPO (como PreStocks, que mantiene acciones de empresas a través de estructuras SPV y las representa 1:1 con tokens en blockchain); exchanges cripto que abren canales Pre-IPO (aprovechando acuerdos de cumplimiento y su base de usuarios); y la tokenización de acciones bajo el marco RWA (Real World Asset). Por ejemplo, PreStocks ha alcanzado un volumen total de negociación de activos Pre-IPO cercano a 920 millones de dólares, con casi 17 000 usuarios, cubriendo objetivos de capital tan codiciados como SpaceX, Kalshi, OpenAI y Anthropic.
En el ámbito de los exchanges, la industria avanza con rapidez. En julio de 2025, Gate lanzó la sección de negociación xStocks, convirtiéndose en el primer exchange global en ofrecer contratos perpetuos sobre acciones tokenizadas, rompiendo las barreras tradicionales de los mercados financieros. Posteriormente, Gate se asoció con Ondo Global Markets para lanzar la sección Ondo. A septiembre de 2025, la plataforma ofrecía negociación de 26 acciones y ETF tokenizados, incluyendo grandes tecnológicas y fondos índice populares. Los inversores podían participar directamente con USDT, reduciendo drásticamente la barrera de acceso global a activos de renta variable tokenizados.
La lógica subyacente de estas innovaciones es coherente: la tecnología blockchain está eliminando los requisitos de capital, las restricciones de liquidez y la asimetría informativa de la inversión Pre-IPO tradicional, permitiendo que cada vez más inversores accedan temprano a empresas que están definiendo el futuro.
Conclusión
En resumen, tanto la fase Pre-IPO como la IPO presentan ventajas e inconvenientes, pero desde una perspectiva de maximización de rentabilidad, la etapa Pre-IPO ofrece retornos claramente más atractivos. Los últimos datos de 2025 muestran que los inversores Pre-IPO obtienen una rentabilidad media del 43 %, muy por encima del 36 % de los inversores en la IPO y del 32 % de los participantes post-IPO. Los espectaculares repuntes superiores al 200 % en las OPV de Circle, Figma y Bullish reflejan en esencia la materialización puntual de la brecha de valoración entre la fase Pre-IPO y el mercado público.
Sin embargo, la toma de decisiones de inversión nunca es unidimensional. Las mayores rentabilidades de la fase Pre-IPO conllevan una mayor incertidumbre: la iliquidez de los mercados privados, los riesgos regulatorios y de cumplimiento, y el control de la empresa sobre la valoración son variables de peso. Por el contrario, aunque la fase IPO ofrezca retornos más acotados, aporta mayor cumplimiento normativo, transparencia y mucha más liquidez.
Para los inversores minoristas, las innovaciones en tokenización del sector cripto están desmantelando poco a poco las tres grandes barreras de la inversión Pre-IPO tradicional, abriendo una nueva vía que equilibra potencial de retorno y accesibilidad. Sea cual sea la fase en la que decidas entrar, comprender el perfil riesgo-rentabilidad de cada etapa y alinear tus decisiones con tu capital y tolerancia al riesgo es la clave del éxito a largo plazo.




