Índice Nikkei 225, impulsado por las buenas noticias del sector de semiconductores, se acerca a los 52.000 puntos tras dos meses... La cima histórica está a la vista
El índice representativo de Japón, el Nikkei 225, subió casi un 3% en su primer día de negociación del año, acercándose nuevamente a la barrera de las 52,000 puntos después de dos meses. El rendimiento sólido del mercado estadounidense y las expectativas de resultados para empresas relacionadas con semiconductores parecen haber impulsado el ánimo de los inversores.
El 5 de enero, el índice Nikkei 225 de la Bolsa de Tokio cerró en 51,832 puntos, un aumento del 2.97% respecto al cierre del año anterior. Esto se acerca al récord histórico de 52,411 puntos establecido el 31 de octubre de 2025, habiendo llegado a 52,033 puntos en intradía, mostrando una tendencia alcista. Es la primera vez desde el 4 de noviembre de 2025 que el índice vuelve a tocar la barrera de las 52,000 puntos, después de aproximadamente dos meses.
El núcleo de esta tendencia alcista radica en las industrias de inteligencia artificial y semiconductores. Empresas relacionadas como Kioxia, Edwan Test, SoftBank Group y Tokyo Electron vieron subir sus acciones significativamente, liderando la subida del índice. Los análisis sugieren que la fortaleza de las acciones relacionadas con semiconductores en la Bolsa de Nueva York el 2 de enero tuvo un impacto positivo en el mercado japonés.
Las tasas de interés a largo plazo también aumentaron en paralelo. Ese día, el rendimiento de los bonos del gobierno japonés a 10 años alcanzó un máximo intradía del 2.125%, el nivel más alto desde febrero de 1999, aproximadamente 27 años atrás. Los análisis indican que esto se debe a que el mercado percibe que el Banco de Japón podría subir las tasas para hacer frente a la depreciación del yen y a las preocupaciones inflacionarias. Además, la tendencia al alza en las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense a fin de año y principios de año también influyó en el mercado de tasas japonés.
Por otro lado, en el mercado de divisas, el yen mostró una tendencia a la depreciación. Hasta las 15:54 del 5 de enero, el tipo de cambio del yen frente al dólar oscilaba en torno a 157 yenes por dólar, una depreciación significativa respecto al día anterior. Esto contrasta con la caída del tipo de cambio por debajo de 157 yenes en los dos días anteriores. Los analistas interpretan que la posibilidad de subidas de tasas y las expectativas de recuperación económica han sido factores que han llevado a la venta de yenes.
La continuidad de esta tendencia en el futuro dependerá en gran medida de las decisiones de política monetaria del Banco de Japón y del tono de las tasas de interés en Estados Unidos. Algunos pronósticos indican que, si la presión inflacionaria persiste y las expectativas de subida de tasas en Japón se materializan, el flujo de capital podría fortalecerse, permitiendo que el mercado de acciones japonés mantenga una tendencia alcista a medio y largo plazo.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Índice Nikkei 225, impulsado por las buenas noticias del sector de semiconductores, se acerca a los 52.000 puntos tras dos meses... La cima histórica está a la vista
El índice representativo de Japón, el Nikkei 225, subió casi un 3% en su primer día de negociación del año, acercándose nuevamente a la barrera de las 52,000 puntos después de dos meses. El rendimiento sólido del mercado estadounidense y las expectativas de resultados para empresas relacionadas con semiconductores parecen haber impulsado el ánimo de los inversores.
El 5 de enero, el índice Nikkei 225 de la Bolsa de Tokio cerró en 51,832 puntos, un aumento del 2.97% respecto al cierre del año anterior. Esto se acerca al récord histórico de 52,411 puntos establecido el 31 de octubre de 2025, habiendo llegado a 52,033 puntos en intradía, mostrando una tendencia alcista. Es la primera vez desde el 4 de noviembre de 2025 que el índice vuelve a tocar la barrera de las 52,000 puntos, después de aproximadamente dos meses.
El núcleo de esta tendencia alcista radica en las industrias de inteligencia artificial y semiconductores. Empresas relacionadas como Kioxia, Edwan Test, SoftBank Group y Tokyo Electron vieron subir sus acciones significativamente, liderando la subida del índice. Los análisis sugieren que la fortaleza de las acciones relacionadas con semiconductores en la Bolsa de Nueva York el 2 de enero tuvo un impacto positivo en el mercado japonés.
Las tasas de interés a largo plazo también aumentaron en paralelo. Ese día, el rendimiento de los bonos del gobierno japonés a 10 años alcanzó un máximo intradía del 2.125%, el nivel más alto desde febrero de 1999, aproximadamente 27 años atrás. Los análisis indican que esto se debe a que el mercado percibe que el Banco de Japón podría subir las tasas para hacer frente a la depreciación del yen y a las preocupaciones inflacionarias. Además, la tendencia al alza en las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense a fin de año y principios de año también influyó en el mercado de tasas japonés.
Por otro lado, en el mercado de divisas, el yen mostró una tendencia a la depreciación. Hasta las 15:54 del 5 de enero, el tipo de cambio del yen frente al dólar oscilaba en torno a 157 yenes por dólar, una depreciación significativa respecto al día anterior. Esto contrasta con la caída del tipo de cambio por debajo de 157 yenes en los dos días anteriores. Los analistas interpretan que la posibilidad de subidas de tasas y las expectativas de recuperación económica han sido factores que han llevado a la venta de yenes.
La continuidad de esta tendencia en el futuro dependerá en gran medida de las decisiones de política monetaria del Banco de Japón y del tono de las tasas de interés en Estados Unidos. Algunos pronósticos indican que, si la presión inflacionaria persiste y las expectativas de subida de tasas en Japón se materializan, el flujo de capital podría fortalecerse, permitiendo que el mercado de acciones japonés mantenga una tendencia alcista a medio y largo plazo.