Un resultado de estudio muestra que las medidas de aumento de aranceles tomadas por el presidente Donald Trump el año pasado podrían haber tenido un efecto de contención de la inflación. Tradicionalmente, los aranceles se consideran un factor que impulsa la subida de precios, pero este análisis propone un impacto desde una vía diferente, aportando una nueva perspectiva a la discusión en la comunidad económica.
El equipo de investigación del Banco de la Reserva Federal de San Francisco publicó el 5 de enero (hora local) un informe en el que presenta los resultados de su revisión de datos económicos a largo plazo de países desarrollados como Estados Unidos, Reino Unido y Francia. Tras analizar datos empíricos de los últimos 150 años, encontraron que por cada aumento del 1% en los aranceles, la tasa de inflación suele disminuir en 0,6 puntos porcentuales.
Este resultado difiere de la dirección de la sabiduría económica convencional. Normalmente se piensa que los aranceles elevan los precios de importación, lo que conduce a un aumento general de los precios al consumidor. Sin embargo, el equipo de investigación argumenta que el aumento de aranceles no eleva directamente los precios, sino que frena la demanda mediante la ralentización del consumo y la inversión, lo que finalmente ayuda a aliviar la presión inflacionaria. En particular, el fenómeno de aumento de aranceles acompañado de un incremento en la tasa de desempleo puede interpretarse como una señal de que una contracción económica general podría reducir la inflación.
Esta postura, que sostiene que las medidas arancelarias podrían estabilizar los precios mediante su relación con la desaceleración económica, también ofrece una inspiración para la reciente evaluación de la política monetaria de la Reserva Federal de EE. UU. La agencia Reuters comentó que este análisis presenta un ejemplo que indica que reducir las tasas de interés puede no estimular la inflación y que puede ser una respuesta política adecuada.
No obstante, dentro del mundo académico existen opiniones divididas respecto a esta postura. Aunque su análisis tiene ventajas por basarse en datos a largo plazo, algunos señalan que desde la década de 1930, Estados Unidos rara vez ha mantenido aranceles elevados en su nivel actual, y que en aquella época el sistema económico era completamente diferente, por lo que la universalidad de sus conclusiones tiene limitaciones. La década de 1930 fue un período en el que prevalecía el patrón oro, y el centro de la manufactura estadounidense estaba mucho más orientado hacia el este que en la actualidad.
Este estudio proporciona nuevas perspectivas para entender cómo las políticas comerciales del presidente Trump podrían haber influido en los precios internos y en la economía real de EE. UU. a corto plazo. Esta tendencia podría afectar las discusiones futuras en las elecciones sobre la relación entre política comercial y política monetaria, y también puede servir como base para análisis en las decisiones futuras sobre tasas de interés.
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¿Las tarifas de Trump en realidad frenaron los precios?… Un giro revelado por datos de 150 años
Un resultado de estudio muestra que las medidas de aumento de aranceles tomadas por el presidente Donald Trump el año pasado podrían haber tenido un efecto de contención de la inflación. Tradicionalmente, los aranceles se consideran un factor que impulsa la subida de precios, pero este análisis propone un impacto desde una vía diferente, aportando una nueva perspectiva a la discusión en la comunidad económica.
El equipo de investigación del Banco de la Reserva Federal de San Francisco publicó el 5 de enero (hora local) un informe en el que presenta los resultados de su revisión de datos económicos a largo plazo de países desarrollados como Estados Unidos, Reino Unido y Francia. Tras analizar datos empíricos de los últimos 150 años, encontraron que por cada aumento del 1% en los aranceles, la tasa de inflación suele disminuir en 0,6 puntos porcentuales.
Este resultado difiere de la dirección de la sabiduría económica convencional. Normalmente se piensa que los aranceles elevan los precios de importación, lo que conduce a un aumento general de los precios al consumidor. Sin embargo, el equipo de investigación argumenta que el aumento de aranceles no eleva directamente los precios, sino que frena la demanda mediante la ralentización del consumo y la inversión, lo que finalmente ayuda a aliviar la presión inflacionaria. En particular, el fenómeno de aumento de aranceles acompañado de un incremento en la tasa de desempleo puede interpretarse como una señal de que una contracción económica general podría reducir la inflación.
Esta postura, que sostiene que las medidas arancelarias podrían estabilizar los precios mediante su relación con la desaceleración económica, también ofrece una inspiración para la reciente evaluación de la política monetaria de la Reserva Federal de EE. UU. La agencia Reuters comentó que este análisis presenta un ejemplo que indica que reducir las tasas de interés puede no estimular la inflación y que puede ser una respuesta política adecuada.
No obstante, dentro del mundo académico existen opiniones divididas respecto a esta postura. Aunque su análisis tiene ventajas por basarse en datos a largo plazo, algunos señalan que desde la década de 1930, Estados Unidos rara vez ha mantenido aranceles elevados en su nivel actual, y que en aquella época el sistema económico era completamente diferente, por lo que la universalidad de sus conclusiones tiene limitaciones. La década de 1930 fue un período en el que prevalecía el patrón oro, y el centro de la manufactura estadounidense estaba mucho más orientado hacia el este que en la actualidad.
Este estudio proporciona nuevas perspectivas para entender cómo las políticas comerciales del presidente Trump podrían haber influido en los precios internos y en la economía real de EE. UU. a corto plazo. Esta tendencia podría afectar las discusiones futuras en las elecciones sobre la relación entre política comercial y política monetaria, y también puede servir como base para análisis en las decisiones futuras sobre tasas de interés.