La controversia llega en el peor momento, porque Bitcoin está en una posición bajista y el apalancamiento en todo el ecosistema sigue siendo alto, lo que genera dudas sobre la sostenibilidad.
La estrategia de la compañía siempre ha dependido de una acumulación agresiva de Bitcoin financiada con deuda y emisiones de acciones. Otra capa de presión la crea la nueva política de dividendos, que se promociona como un medio para estirar los ingresos, pero en realidad genera un compromiso de efectivo recurrente, mientras que el activo subyacente, Bitcoin, sigue siendo volátil y muy por debajo de los máximos recientes.
HISTORIAS DESTACADAS
Elon Musk's X restringe funciones pagadas de criptomonedas, Shiba Inu (SHIB) promedia un aumento histórico del 24% en marzo, 'Me encanta Cardano': Hoskinson insinúa más para ADA — Informe matutino de criptomonedas
El CEO de Ripple insta a los bancos a actuar de buena fe
Pagar grandes dividendos mientras se depende de la apreciación impulsada por el mercado, según los críticos, crea un ciclo vicioso en el que puede ser necesario nuevo capital para mantener el balance y las expectativas de los accionistas.
El momento es problemático desde el punto de vista del mercado. El precio de Bitcoin está atrapado por debajo de medias móviles importantes en su gráfico diario, y las tendencias de 100 y 200 días siguen en descenso. Las formaciones triangulares recientes indican indecisión más que fortaleza, y los intentos de estabilización solo han resultado en consolidaciones temporales.
En lugar de enfatizar una acumulación confiada, los picos de volumen alto durante las caídas resaltan una posición defensiva. La posición significativa de tesorería de la estrategia podría experimentar más estrés de marcado a mercado si Bitcoin no logra recuperar zonas de resistencia importantes.
Debido a que los retornos parecen depender cada vez más de flujos constantes, los críticos han comparado la estructura con un esquema Ponzi, aunque esto no necesariamente cumple con la definición estricta.
Desde esta perspectiva, los dividendos podrían parecer menos como un rendimiento orgánico y más como un mecanismo que necesita financiamiento fresco o valores de activos en aumento para mantenerse a flote. La obtención de capital puede volverse más costosa, y los riesgos de refinanciamiento de deuda serían significativos si el sentimiento hacia las criptomonedas continúa deteriorándose.
Los defensores argumentan que el enfoque sigue siendo sencillo: ingeniería financiera estructurada combinada con una exposición a largo plazo a Bitcoin. Según su argumento, las caídas pasadas han recompensado finalmente la paciencia, y la volatilidad es solo temporal.