Según el comunicado oficial de Base, la blockchain experimentó dos interrupciones en la producción de bloques los días 25 y 26 de junio, con una duración de 116 y 20 minutos respectivamente. La causa raíz fue un fallo lógico en el secuenciador, donde el estado heredado del diario no se limpiaba tras un fallo en la ejecución de una transacción, lo que hacía que las transacciones posteriores calcularan mal el gas y generaran transiciones de estado inválidas, deteniendo la cadena L2. Los activos en la cadena permanecieron seguros durante ambos incidentes.
Base ha implementado una corrección y planea mejorar el fuzzing del protocolo y las pruebas de estrés para identificar rutas de transacciones maliciosas. El equipo también optimizará la monitorización e introducirá mecanismos de recuperación para mejorar las capacidades de respuesta a incidentes.