El 4 de junio de 2026 de 09:00 a 09:15 UTC, ETH cayó 0,69% en 15 minutos, con un rango de precio de 1758,48-1774,2 USDT y una amplitud de 0,89%. Esta alteración forma parte de la fase de continuación de una tendencia de caídas de ETH durante tres días consecutivos: previamente, el 2 de junio la caída diaria fue de 7,32%, el 3 de junio volvió a caer 2,52% y la caída acumulada ya supera el 12%, con una presión claramente bajista sobre el mercado.
El principal motor de esta alteración es el efecto de transmisión del mercado provocado por la fuerte caída de 6,5% de Bitcoin en el día de negociación anterior. Como activo de referencia del mercado cripto, el descenso brusco de Bitcoin reduce directamente la propensión al riesgo del mercado. La correlación entre ETH y Bitcoin suele mantenerse por encima de 0,7, lo que dificulta que ETH se mantenga al margen.
Además, los factores técnicos forman un efecto de amplificación de la presión vendedora. El RSI de ETH ha caído a 11,48, acercándose a los niveles históricos de sobreventa extrema, mientras el precio se aproxima al nivel clave de soporte técnico de $1,846, lo que activa órdenes de venta programáticas y ventas por stop-loss. En el frente de liquidez, también se observa tensión: el dominio de las stablecoins subió de forma pronunciada 7,2%, reflejando salidas netas de fondos; el ETF de ETH mantiene salidas netas continuas por $36,3M; y el desempeño relativo ETH/BTC es débil, lo que indica que el capital se está trasladando desde ETH hacia Bitcoin. La confluencia de múltiples factores intensifica la presión vendedora.
En el momento actual, es necesario vigilar el riesgo de una caída sostenida. Si se rompe el soporte de $1,846, podría descender hasta el mínimo de febrero de 2026 de $1,743. A continuación, conviene prestar atención de cerca a la validez de este soporte y al progreso de la actualización Glamsterdam. Se recomienda operar con cautela, monitoreando el flujo de fondos on-chain y los cambios en el panorama de noticias macro.