Según los medios estatales, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció la madrugada del 16 de julio que sus operaciones se centran en destruir la “infraestructura ofensiva” de EE. UU. en la región, y que seguirán otras acciones. Un portavoz afirmó que el adversario no debería esperar conservar la postura de combate actual ni convertir el conflicto en una guerra de desgaste.
Poco después, el Ejército de Kuwait informó que estaba interceptando drones iraníes, mientras que el Ministerio del Interior de Baréin emitió una alerta de ataque aéreo ordenando a los residentes buscar refugio.