Según BlockBeats, el 2 de julio, el ejército de Irán emitió una severa advertencia antes del funeral de Estado del líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí. El comandante de las Fuerzas Armadas de Irán, Ali Abdulahi, declaró: «Advertimos a Estados Unidos e Israel que no cometan ningún error de cálculo. Cualquier amenaza o agresión resultará en una represalia brutal por parte de las fuerzas armadas de Irán». El ministro de Asuntos Exteriores, Araghchi, instó a Trump en redes sociales a «controlar a sus apoderados en Tel Aviv».
La procesión fúnebre comenzará en Teherán el 4 de julio y concluirá con el entierro en Mashhad el 9 de julio, con eventos conmemorativos en Qom e Irak. Irán ha elevado los niveles de seguridad nacional y ha implementado restricciones temporales del espacio aéreo en múltiples áreas. El presidente del Parlamento iraní, Ghalibaf, instó a una participación masiva del público, pidiendo «hacer que la voz de la venganza resuene en todo el mundo». Las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán se reanudarán después del funeral, centradas en la implementación del alto el fuego y el alivio de sanciones.