Según Reuters, Nvidia ha notificado a sus clientes en China que sus CPU de servidores Vera, basadas en la arquitectura Arm, empezarán a enviarse a partir de agosto como muy temprano, con pedidos ya abiertos. Los proveedores de servicios en la nube chinos han estado probando más de 300 servidores Vera en el extranjero, y al menos un gran operador de la nube ha preparado pedidos.
Los productos iniciales se desplegarán solo en centros de datos en el exterior, no dentro de China continental. Este movimiento marca el intento de Nvidia de mantener su negocio en China, ya que sus operaciones de GPU para IA han enfrentado restricciones severas, con el CEO Jensen Huang reconociendo que la cuota de mercado de las GPU de Nvidia en China se ha desplomado hasta casi cero.