
La Fundación OpenAI anunció el 28 de mayo que destinará 250 millones de dólares para ayudar a la sociedad a hacer frente a la inestabilidad económica provocada por la rápida adopción de la inteligencia artificial (IA). La declaración, coescrita por Wojciech Zaremba, cofundador de OpenAI, confirma tres líneas principales de inversión: comprender cómo la IA está reconfigurando la economía, apoyar a los trabajadores para afrontar los impactos recientes y crear nuevas estructuras para compartir a largo plazo los beneficios de la automatización de manera amplia.
Las tres direcciones de inversión y objetivos de infraestructura confirmados por la Fundación OpenAI
En la declaración, al abordar cómo la IA reconfigura la economía, la fundación confirma que los datos actuales de estadísticas laborales y el PIB están diseñados para “otra época”; la fundación señala que estas herramientas no pueden reflejar con precisión cómo la IA redistribuye el valor entre trabajadores, empresas, consumidores y propietarios de capital. La fundación confirma que busca contribuir a construir la próxima generación de infraestructura, incluida una mejor infraestructura de sistemas de datos en tiempo real del mercado laboral y un sistema de mapas ocupacionales actualizado.
En apoyo a los trabajadores, la declaración confirma que los programas tradicionales de readiestramiento tienen efectos “disparejos”; la fundación señala que una transición efectiva debe abarcar el seguro por pérdida salarial, el apoyo para la búsqueda de empleo y vías para incorporarse a sectores en crecimiento.
La declaración confirma la exploración de un marco de políticas: transferencias fiscales y un modelo de fondo soberano
La declaración confirma que las direcciones que la fundación espera explorar incluyen: trasladar impuestos del trabajo al capital, crear mecanismos de “ganancias inesperadas” o de ingresos excedentes y establecer modelos de fondo público o de fondo soberano. La declaración cita de manera específica el Fondo de Jubilación del gobierno de Noruega y el Fondo Permanente de Alaska como posibles casos de referencia para distribuir de forma amplia la riqueza generada por la IA.
Siddarth y Zaremba confirman en la declaración: “La inteligencia artificial traerá grandes cambios económicos, pero la velocidad y el alcance de su desarrollo siguen siendo muy inciertos. Dado el ritmo actual del cambio, la ventana para actuar a tiempo es más corta que nunca, y si algo sale mal, el costo será extremadamente alto”.
Preguntas frecuentes
¿De qué manera se asignarán los 250 millones de dólares de la Fundación OpenAI y cuándo se darán a conocer los primeros proyectos?
Según el anuncio de la fundación, los fondos se canalizarán mediante tres vías: subvenciones, colaboraciones y trabajo directo, con enfoque en comprender el impacto económico de la IA, el apoyo a la transición de los trabajadores y la asignación de beneficios de la automatización en tres direcciones. La fundación confirma que prevé anunciar más adelante este año los primeros proyectos específicos financiados; al 28 de mayo, no se han divulgado montos individuales de subvención ni destinatarios concretos.
¿Por qué la Fundación OpenAI considera que el PIB y las estadísticas laborales actuales no son suficientes para medir el impacto de la IA?
De acuerdo con la declaración, Siddarth y Zaremba confirman que las herramientas estadísticas actuales se diseñaron para “otra época”, por lo que no pueden reflejar con precisión cómo la IA redistribuye el valor entre trabajadores, empresas, consumidores y propietarios de capital. Por ello, la fundación planea financiar el desarrollo de sistemas de datos en tiempo real del mercado laboral y una infraestructura de mapas ocupacionales actualizados.
¿Qué casos reales toma como referencia la Fundación OpenAI para su modelo de fondo soberano?
Según la declaración, la fundación, al explorar nuevas estructuras para distribuir de manera amplia la riqueza creada por la IA, cita de forma específica el Fondo de Jubilación del gobierno de Noruega y el Fondo Permanente de Alaska como posibles modelos de referencia, además de proponer direcciones de política como trasladar impuestos del trabajo al capital y crear mecanismos de ingresos excedentes. Sin embargo, la declaración no divulga los montos de financiación concretos ni los calendarios de estas exploraciones.