Según BlockBeats, las operaciones militares de EE. UU. contra Irán el 13 de julio provocaron un repunte en los precios internacionales del crudo y elevaron los rendimientos de los Treasury de EE. UU., al tiempo que aumentaba la incertidumbre en el Estrecho de Ormuz. El alza de los precios del petróleo impulsó las expectativas de inflación, lo que llevó al mercado a incrementar las apuestas por nuevas subidas de los tipos de interés de la Reserva Federal. El oro y los futuros de índices bursátiles de EE. UU. cayeron en respuesta.
Los mercados se centrarán en los datos del IPC de EE. UU. de junio, previstos para su publicación a las 20:30 (hora de Pekín) el martes 14 de julio, ya que podrían influir de forma significativa en las expectativas sobre la trayectoria de la política monetaria de la Fed.