Según datos de Jin10 y el Mando Central de EE.UU., el ejército estadounidense atacó múltiples objetivos militares iraníes el 27 de junio, incluyendo almacenes de misiles y drones, estaciones de radar costeras, instalaciones de vigilancia, sistemas de comunicación, posiciones de defensa aérea y equipos de minería. Los ataques fueron en respuesta a las acciones de Irán contra la navegación comercial, según funcionarios estadounidenses.
El presidente Trump declaró el 27 de junio que los militares habían llevado a cabo los ataques porque Irán violó un acuerdo de alto el fuego. "Llegará un momento en el que no tendremos más opción que usar medios militares para terminar lo que ya hemos comenzado con éxito", afirmó Trump. "Si eso ocurre, la República Islámica de Irán dejará de existir".