Según el vicepresidente JD Vance en la rueda de prensa de la Casa Blanca del jueves 18 de junio, la administración Trump defendió un acuerdo temporal de paz con Irán, subrayando que Estados Unidos no proporcionó financiación directa a Irán. Vance afirmó que los beneficios económicos de Irán dependen por completo del cumplimiento total del acuerdo, que incluye levantar ciertas sanciones, desbloquear activos y un plan de reconstrucción de 300 mil millones de dólares.
Vance sostuvo que levantar las sanciones no fue una gran concesión, ya que las sanciones ya se habían vuelto “esencialmente ineficaces” para limitar las exportaciones de petróleo de Irán. Agregó que eliminar las sanciones permitiría a Estados Unidos monitorear mejor los flujos financieros iraníes. En virtud del pacto, una ventana de 60 días para que las operaciones militares permanezcan suspendidas y para que el Estrecho de Ormuz siga abierto comenzó el jueves para facilitar las negociaciones de cara a un acuerdo final.