《El Movimiento y la Quietud del Cielo y la Tierra》
O preguntan “sin yo”. La respuesta: No es sin yo, no establezco yo fuera del cielo y la tierra.
El cielo, que avanza vigorosamente sin cesar, sigue las cuatro estaciones, da vida a todas las cosas.
Su movimiento, en primavera nace, en verano crece, en otoño se cosecha, en invierno se guarda;
Su cambio, en el frío y el calor van y vienen, el exceso y la escasez aumentan y disminuyen.
Por eso, el caballero observa el camino del cielo y obtiene dos principios:
Uno, actuar en armonía con la corriente, no oponerse a su oleaje;
Dos, fort
Ver original