El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, celebró el miércoles su primera reunión de política monetaria, manteniendo los tipos sin cambios mientras señalaba la posibilidad de nuevas alzas más adelante este año. El movimiento marca un cambio en la postura de los bancos centrales a nivel global; los mercados han recalibrado sus expectativas, pasando de anticipar dos a tres recortes de tipos de la Fed en 2026 a ahora descontar dos posibles alzas.
A pesar del alto el fuego entre EE. UU. e Irán, los daños en las cadenas de suministro de energía y las existencias de crudo agotadas implican plazos de recuperación más largos. Las operaciones al contado de Brent cerca de 77 USD por barril, con futuros para diciembre en 76 USD, sugieren escepticismo del mercado sobre una paz duradera. Los principales bancos centrales, incluida la BCE, el Banco de Japón y otros, también han adoptado posiciones más restrictivas, citando la inflación subyacente elevada y el crecimiento económico resistente como preocupaciones clave para mantener la política ajustada.