En nuestra vida diaria, damos por sentado la capacidad de comparar precios: un café cuesta $5, un coche cuesta $25,000 y una casa cuesta $300,000. Pero, ¿alguna vez te has preguntado cómo entendemos automáticamente esa relación? ¿Cómo sabemos que el coche es aproximadamente 5,000 veces más caro que el café?